Tras regresar de varios festivales en el Reino Unido a inicios de dos mil veinticinco, el músico Dyl decidió alejarse de Melbourne para buscar un cambio. Armado con maquetas, se aisló en el desierto australiano dentro de Artesata Studios junto al productor Ben Collins. De esa reclusión surgieron las bases que luego trabajaron sus compañeros Kaiza, Mac y Lpaka, dando forma a la identidad actual del proyecto LAB RAT.
Para estructurar el álbum The internet makes me sad, el grupo grabó las baterías en el histórico estudio Singing Bird Studios y registró guitarras entre Eightninefive y el desierto. La mezcla final quedó a cargo del reconocido productor australiano Scott Horscroft, aportando su vasta experiencia técnica. Este proceso permitió al ensamble combinar distorsión y actitud dentro de una propuesta pulida pero sumamente honesta.
Dentro de este marco de producción destaca la pista titulada ELECTRIC FEEL, una propuesta que surge como una colaboración entre LAB RAT y Dead Lion. La composición se despliega ante la audiencia con una energía increíble que refleja de manera transparente la crudeza del rock. El corte evita las concesiones fáciles para concentrarse en la fuerza elemental de las guitarras y el pulso rítmico.
La construcción técnica de la obra sobresale por incluir unos ganchos muy buenos que mantienen la tensión instrumental constante de principio a fin. De igual manera, el trabajo vocal se integra con precisión para realzar los mejores atributos de la canción, logrando un equilibrio idóneo en la mezcla. Con ELECTRIC FEEL, LAB RAT y Dead Lion entregan una pieza directa, caracterizada por su aplomo.
Tambien Te Puede Gustar
-
El matriz musical de Felipe Havranek trasciende con su propuesta “Tokyo”
-
Maudlin Strangers explora la imagen y la identidad en “The Westside”
-
Matilde G presenta “GELATO”, un giro luminoso hacia el pop-rock veraniego
-
El pulso directo de Superfriends en la energía de Moths
-
Silos presenta “Mind Eraser”, una exploración del conflicto interno
