El cantante Lerocque, nacido como Pedro Rodrigues en Portugal y radicado en Suiza desde los años noventa, ha construido una identidad artística marcada por la diversidad de influencias y la ausencia de fronteras de género. Su historia personal, atravesada por la experiencia migrante y por una curiosidad musical que nació en la infancia, lo ha llevado a explorar distintos caminos creativos. Con el tiempo, esa búsqueda se transformó en un proyecto propio, lleno de energía y autenticidad.
En ese recorrido aparece “Not Invisible”, una canción que se siente moderna y refrescante. El tema se sostiene en un modo relajado, pero introduce suficientes ganchos para atrapar al oyente desde el inicio. La producción apuesta por un pop contemporáneo, con un ritmo que fluye con naturalidad y que logra mantener la atención sin necesidad de artificios excesivos. La voz de Lerocque se convierte en el eje que da cohesión a la propuesta.
La intención de Lerocque en “Not Invisible” parece clara: ofrecer un sonido que conecte con las tendencias actuales, pero con un giro personal que lo distingue. La canción se abre paso como una propuesta que mezcla accesibilidad con frescura, mostrando que el artista busca expandir su lenguaje musical sin perder autenticidad. Esa combinación refuerza su identidad dentro de una escena cada vez más abierta a la experimentación.
Al escuchar “Not Invisible”, se percibe una invitación a sumergirse en un espacio sonoro que equilibra lo relajado con lo atractivo. La canción funciona como un ejemplo de cómo Lerocque logra integrar elementos modernos en un pop que se siente cercano y directo. En esa mezcla de ritmo ligero y ganchos efectivos, el artista reafirma su lugar como una propuesta que destaca dentro del panorama actual.
