EWAH encuentra el movimiento interior en SPIRITUAL DANCE

EWAH llega como una de las voces más inquietas de la música independiente australiana. Su obra transita con naturalidad entre el art pop, el post-punk, el folk experimental, la electrónica y el rock noir, siempre guiada por una búsqueda constante de nuevas formas de composición. Músico, cineasta y creadora multidisciplinar, EWAH entiende cada proyecto como una exploración donde el azar, el espacio y la intuición tienen tanto peso como la melodía.

SPIRITUAL DANCE, el nuevo trabajo de EWAH, comenzó como una residencia artística en el estudio de danza Assembly 197, en Launceston (Lutruwita/Tasmania), con la intención de escribir la banda sonora de una película imaginaria, terminó convirtiéndose en una obra profundamente autobiográfica: un álbum que dialoga, quince años después, con GOSPEL DANCE (2011).

Durante su residencia en 2023, EWAH se impuso un reto sencillo y radical: escribir una canción cada día. Lejos de buscar la perfección, abrazó la inmediatez y permitió que el propio espacio guiara el proceso creativo. El estudio de danza se convirtió en un instrumento más. Las luces fluorescentes, el zumbido de un calefactor, las sirenas de las ambulancias, la música filtrándose desde los ensayos de jóvenes bailarines y el estruendo de los coches haciendo “blockies” quedaron registrados como parte esencial de la composición.



El resultado es un álbum que escucha el lugar tanto como lo habita. Más que una colección de canciones, SPIRITUAL DANCE es un diario sonoro donde los recuerdos de la adolescencia de EWAH en Launceston emergen sin nostalgia, transformados en una exploración del movimiento, la memoria y la identidad.


EL TRACK X TRACK DE SPIRITUAL DANCE

1. Prelude – Sun Beats

El álbum comienza como si el amanecer respirara a través de los altavoces. Prelude – Sun Beats no busca establecer una melodía convencional, sino abrir un espacio sensorial donde el cuerpo despierta antes que la mente. Las texturas ambientales parecen capturar el silencio del estudio antes de que llegue el movimiento, mientras pequeños pulsos rítmicos anticipan el viaje emocional que está por comenzar. Es la primera inhalación de un disco que entiende la danza como una forma de conciencia.

2. G Boogie

Con un ritmo a basae de caja de ritmo y una energía que se siente como un mantra que cruza la oscurida, G Boogie introduce el primer impulso del álbum. Entre ecos de voces distorsionadas y un sintetizador ostinato que transforma la canción en una sensación de pánico ambiental constante.

3. Do Wop Bop

Do Wop Bop transforma la nostalgia del doo-wop en una experimentación sonora, como en canciones anteriores “la tensión” es un elemento principal de la canción, con una ajeo que oscila durante toda la canción junto a un ritmo constante, jugando principalmente en la parte de texturas en sintetizadores y la parte vocal, utilizando falsetes y una voz despreocupada que poco a poco nos sumerge en un mundo atmosferico

4. Sirens

Las sirenas dejan de ser una simple señal de emergencia para convertirse en parte del paisaje emocional. Inspirada en los sonidos que rodeaban el estudio durante la residencia, la canción transforma el ruido urbano en una experiencia cinematográfica. Lo cotidiano adquiere un carácter hipnótico, mientras la tensión entre belleza y amenaza atraviesa cada compás como un recordatorio de que incluso el caos posee su propia armonía, con un ajo agresivo y lineas melodicas que hacen que el track se sienta mágico.

5. Run

Run llega para cambiar este tono meramente atmosférico a un rush dirigido por el bajo, transmitiendo la sensación de avanzar sin mirar atrás. La instrumentación acelera y desacelera como una respiración agitada, evocando el vértigo de crecer, abandonar viejas certezas y descubrir que el movimiento, por sí mismo, también puede ser una forma de libertad.

6. Hallelujah

Con un guitarra acustica y una voz sumergida en la atmosfera, eterea, magica y reverberada del alum, Hallelujah encuentra en los pequeños gestos cotidianos, en la repetición de los movimientos, en el sonido de una habitación compartida y en la capacidad del arte para transformar lo ordinario en extraordinario. Es una pausa luminosa dentro del recorrido del álbum.

7. Holy Trinity

La luz no se acaba en Hallelujah, Holy Trinity juega con ostinatos de guitarra y destellos de sintetizadores, que sirven como rafagas de luz atmosfericas mientras le bajo juega con una figura que nos va llevando por este camino sin necesidad de una voz, sintiendose como un interludio mientras buscas tu lugar en el disco, las distintas capas musicales dialogan como tres voces que buscan un punto de encuentro sin imponerse unas sobre otras. El resultado es una composición que invita a escuchar con paciencia, descubriendo nuevas conexiones en cada repetición.

8. Where I Hear the Music Play

Regresando de un puente emocional lleno de luz, Where I Hear the Music Play nos lelva por voces susurradas que convierten la memoria en un espacio físico donde la adolescencia, las calles y el presente conviven en perfecta sincronía.

9. Spiritual Dance

Con una caja de ritmo super ochentera, la pieza central del disco toma esta sensación atmosférica y minimalista de canciones anteriores, agregándole esta sensación bailable y futurista-ochentera. La pista de baile deja de ser un lugar de entretenimiento para convertirse en un espacio de transformación personal. Influencias de la disco, el post-punk y el art-pop confluyen en una celebración del movimiento como acto de resistencia, comunión y libertad, manteniendo este toque oscuro y de tensión que nos presento la artista desde inicios del disco. Inspirado por Blue Monday de New Order y por la tradición de la disco italiana que influyó en aquel clásico, combina bajos post-punk, guitarras metálicas y una energía espontánea que la propia artista describe como la de alguien descubriendo la música de baile por primera vez. Esa falta de cálculo es precisamente uno de sus mayores aciertos.

10. Fever Switch

Despues de la pista mas bailable del disco Fever Switch nos cambia completamente el mood con una instrumentación minimalista, especios reverberados y una descarga de energía nerviosa. Con voces procesadas que sirven para seguir creando una atmosfera llena de caos donde la caja de ritmo va marcando este tik tok del reloj para atravesar una neblina llena de arreglos inesperados.

11. Sunday

Después del minimalismo ambiental anterior, Sunday ofrece un espacio de contemplación., dirigido por un sonido de guitarra nuevo en el disco, mas melodico y con sensaciones de R&B, es una canción que parece suspendida entre el descanso y la anticipación, donde cada nota encuentra el espacio suficiente para respirar. La espiritualidad cotidiana vuelve a hacerse presente con una delicadeza casi doméstica. En este track la parte vocal es de lo mas llamativo, ya que tiene melodias memorables en los coros mientras en los versos se siente una intesión vocal mas percusiva.

12. Climb to the Sky

Construida como un ascenso lento pero decidido entre tambores, la canción convierte la idea de elevarse en una metáfora de la transformación . Con una sensación mas orgánica que juega con lo percusivo y voces limpias, cada nueva capa parece ampliar el horizonte, mientras la voz mantiene los pies en la tierra. La canción va transformando esta sensación de tensión en luz mientras la pieza va avanzando, la voz es la protagonista de este track, dándonos secciones de voz hablada, mientras poco a poco van apareciendo guitarras cristalinas, cuerdas y una paisaje celestial.

13. Find Your Faith

Find Your Faith continua esta sensación celestial, con apenas una guitarra acústica y una voz que habla de la fe, es uno de los momentos más introspectivos del álbum, donde la vulnerabilidad se convierte en una forma de fortaleza. Poco a poco la parte vocal va cruzando esta sensación etérea, mientras va integrando mas elementos de una manera orquestal para un crechendo que va dando paso al cierre del álbum.

14. Electricity

El cierre del disco posee una resonancia casi circular, marcándonos este tono característico de tensión como en los primeros tracks del disco, una pieza casi instrumental, marcando un mantra vocal mientras lentamente desaparece a los pocos minutos.



Musicalmente, el disco se desplaza con absoluta libertad entre la psicodelia, la raga india, el soul pantanoso, la música disco italiana y el nervio del post-punk. Esa diversidad nunca se siente arbitraria. Cada influencia aparece al servicio de una narrativa emocional que evita las etiquetas y reivindica la curiosidad como motor creativo.

Uno de los episodios más singulares de la grabación fue la aparición de una arritmia cardíaca durante la residencia. En lugar de ocultarla, EWAH decidió incorporarla al lenguaje del álbum utilizando un metrónomo averiado para reproducir ese pulso irregular. Cuando grabó la canción de cierre, Electricity, su ritmo cardíaco volvió inesperadamente a la normalidad, cerrando el disco con una resonancia casi simbólica.

La filosofía de crear rápido y comprometerse con la primera intuición también define el universo visual del proyecto. En 2026, EWAH regresó a Assembly 197 para filmar el videoclip de SPIRITUAL DANCE (SINGLE VERSION) junto al colectivo juvenil Stompin. Rodado en una sola jornada, bajo la dirección de Ursula Woods y con coreografía de Izzy Lockett, el vídeo alterna imágenes en película de 16 mm con una videocámara sostenida literalmente por pinzas de cocodrilo. El resultado es una estética imperfecta, urgente y vibrante, fiel al espíritu del álbum.

Con una trayectoria que abarca el rock noir, el folk, el electro, el art pop y la experimentación, EWAH continúa desafiando cualquier intento de clasificación. Su práctica artística atraviesa la música, el cine, la escritura y la colaboración interdisciplinar, consolidándola como una de las creadoras más singulares de la escena australiana contemporánea.



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