Rock

El pulso rudo y la densidad rítmica de The Black Roses en 4AM

El pulso rudo y la densidad rítmica de The Black Roses en 4AM

Tras seis meses de intensa actividad que incluyeron conciertos estelares en Barcelona y París, además de acompañar a Trampolene en Scala y participar en el 50 aniversario del Festival de la Isla de Wight, el cuarteto londinense The Black Roses continúa buscando nuevos peldaños en su trayectoria. Previamente, con el lanzamiento de su sencillo El Diablo, la agrupación mostró la faceta lírica de su vocalista y letrista Anthony, enfocada en reflexionar sobre los desvelos de la vida nocturna y sus repercusiones en el entorno cotidiano.

En el plano musical, la banda se ha caracterizado por combinar rítmicas inspiradas en el grunge de los noventa con líneas de guitarra principal de corte melódico al estilo de The Stone Roses, construyendo un equilibrio entre fuerza y cadencia. Esta base instrumental les ha permitido consolidar una presencia escénica vigorosa en el circuito europeo, apoyada en una sección rítmica constante y en arreglos de guitarra directos que otorgan un carácter sobrio a cada una de sus composiciones de estudio.



En esta misma línea de potencia sonora se presenta su sencillo 4AM, una propuesta de rock que destaca por un tono pesado y rudo, respetando la intención clásica de las vertientes más densas del género. La pista se despliega sobre una arquitectura instrumental sólida donde la distorsión y los remates de percusión marcan el avance de la melodía. La producción cuida el peso de la mezcla, permitiendo que la energía del conjunto se mantenga uniforme sin perder la nitidez en la ejecución.

El elemento que termina por definir el perfil del corte es su apartado vocal, caracterizado por una emisión con un ligero raspado y un tono desenfadado que se acopla a la perfección con la base instrumental. Esta interpretación aporta soltura y actitud a la estructura de la pieza, dando como resultado un rock directo con ligeras tendencias hacia el metal. Con 4AM, la agrupación The Black Roses reafirma su solvencia para construir pasajes enérgicos dentro del panorama independiente actual.


La energía rebelde y el giro directo de Matilde G en Running Away

La energía rebelde y el giro directo de Matilde G en Running Away

A sus 20 años de edad, la cantante, compositora e intérprete de origen italiano Matilde G, radicada en Singapur, se ha posicionado en el panorama internacional tras superar las 30 millones de reproducciones en 180 países. Tras hacerse de un nombre dentro del pop, la artista inició una etapa decididamente enfocada en el rock con el lanzamiento en octubre de 2025 de su primer álbum de este género, Beautiful Wreckage. Compuesto y coproducido entre Los Ángeles, Estocolmo e Italia, el disco canaliza sus emociones más directas a través de un canal sonoro sin filtros ni artificios innecesarios.

Inspirada por referentes como Halsey, Paramore, Yungblud y Måneskin, la propuesta de la autora equilibra la rebeldía, la energía y la vulnerabilidad en un estilo distintivo. En el circuito en vivo, la intérprete se ha presentado en escenarios de Italia, México, Singapur, Malasia, Japón, Maldivas y los Emiratos Árabes Unidos. Su trayectoria en directo incluye presentaciones en el Gran Premio de Fórmula 1 de Singapur, la gira mundial Amerigo Vespucci y su participación como acto de apertura para la artista Bad Gyal, consolidando un sólido dominio escénico.



Dentro de esta producción de corte más crudo se integra su sencillo Running Away, una propuesta de rock que destaca por un ritmo abiertamente dinámico. La pista se construye sobre una arquitectura instrumental fluida que respeta la esencia clásica del género, manteniendo una base rítmica firme y guitarras con el peso justo para impulsar la tensión melódica. La mezcla sostiene una atmósfera limpia y directa, permitiendo que la canción mantenga un movimiento constante que atrapa la atención desde los primeros compases.

El aspecto más representativo de la pieza recae en la interpretación vocal, la cual se despliega de manera juguetona, dinámica y con un matiz agresivo que otorga un carácter distintivo al tema. La voz transita por los versos con agilidad, aportando una soltura expresiva que complementa de forma idónea el ritmo acelerado del ensamble instrumental. Con Running Away, la joven Matilde G demuestra una firme capacidad de adaptación estilística, entregando un corte de rock vigoroso que reafirma su evolución dentro de la música independiente actual.


La inmersión atmosférica y la densidad oscura de ENDRID en Beginning to Question

La inmersión atmosférica y la densidad oscura de ENDRID en Beginning to Question

Surgidos dentro de la escena musical de Kansas City, el proyecto ENDRID se ha abierto paso mediante un sonido definido por la mezcla de géneros, la inmersión atmosférica y una agresividad franca. Su propuesta explora temáticas densas como la disociación, la depresión y la autorreclamación a través de perspectivas narrativas cambiantes. Con una base que integra matices de nu-gaze, rock alternativo e intensidad cercana al metal, la agrupación expande su registro incorporando influencias del folk, el indie, el rock progresivo y la música cinematográfica.

La dirección conceptual del conjunto se fundamenta en la narración surrealista y la transformación del individuo. Su próximo material de larga duración nace de un concepto que adapta de manera híbrida el poema místico en latín La noche oscura del alma. En su catálogo conviven pasajes de ambientación onírica con momentos de contundencia sonora directa, articulando un diálogo continuo entre las sombras y la luz. Esta dualidad le permite al ensamble abordar luchas reales con un enfoque lírico crudo y sin adornos.



Dentro de esta narrativa en constante desarrollo se presenta su sencillo Beginning to Question, una entrega que destaca como una propuesta sólida dentro del rock lento y oscuro. La composición se construye a partir de una densidad rítmica pausada pero constante, permitiendo que las capas instrumentales ganen volumen de forma gradual. La producción prioriza el volumen de la base rítmica y la distorsión contenida, logrando un ambiente envolvente que mantiene la tensión durante todo el recorrido.

El elemento decisivo de la pista es la interpretación vocal, la cual aporta de manera determinante a la sensación de penumbra y contención que define al tema. La voz se integra a la instrumentación sin buscar el virtuosismo estridente, priorizando una emisión áspera y sobria que encaja con el pulso opresivo de la composición. Con esta pieza, ENDRID ofrece una muestra madura de rock atmosférico ideal para quienes buscan experiencias sonoras de carácter reflexivo y sombrío.


murdermart transforma la incertidumbre en energía creativa con su nuevo sencillo “LOSER”

murdermart transforma la incertidumbre en energía creativa con su nuevo sencillo “LOSER”

El colectivo alternativo murdermart presenta “LOSER”, una canción que combina guitarras distorsionadas, baterías con influencias del hip-hop y sintetizadores de inspiración ochentera para explorar las contradicciones emocionales, las luchas internas y la sensación de quedarse atrapado en una etapa difícil. Con una propuesta que cruza indie rock, pop punk y música electrónica, el grupo construye un sonido enérgico y pegadizo que contrasta con la vulnerabilidad de su mensaje.

Originario de Las Vegas y actualmente establecido en Boston, murdermart está integrado por Dean, Dunc, Brennan y Steven, músicos que comparten las tareas de composición, interpretación, producción y mezcla. Su enfoque creativo se caracteriza por la libertad para experimentar con distintos géneros, combinando guitarras cargadas de intensidad con ritmos urbanos, melodías pop y texturas electrónicas. Esta mezcla de influencias permite al colectivo desarrollar una identidad propia, en la que la energía instrumental convive con una marcada sensibilidad emocional.



La historia de “LOSER” está estrechamente ligada a un periodo de incertidumbre para los integrantes de la banda. La canción tomó varios meses de trabajo y sus primeras y últimas estrofas se grabaron en una etapa en la que todos atravesaban cambios personales. Según explica el grupo, muchas cosas parecían estar fuera de lugar, las ideas quedaban inconclusas y existía una sensación general de desconexión. Sin embargo, durante una de las sesiones ocurrió algo que transformó el proceso creativo. Trabajar en la canción les permitió recuperar una sensación de fluidez y conexión que llevaban tiempo sin experimentar. Aquella energía se convirtió en un impulso para continuar creando: durante ese mismo fin de semana, murdermart escribió, grabó, mezcló y masterizó otros dos temas, “STOP!” y “4U”.

Por eso, “LOSER” representa mucho más que un sencillo dentro de su catálogo. Para el colectivo, fue el punto de partida de una nueva etapa musical y el momento en que volvió a sentirse plenamente conectado con su propia creatividad. En el plano lírico, “LOSER” profundiza en la lucha de una persona contra sí misma. Su protagonista siente que pierde una y otra vez y comienza a preguntarse si, de alguna manera, se ha acostumbrado a esa sensación. Aunque desea salir adelante, parece incapaz de abandonar los patrones que lo mantienen estancado.

Uno de los aspectos más interesantes del tema es su reflexión sobre cómo la negatividad puede convertirse en un espacio familiar. Cuando las dificultades se prolongan, incluso una situación dolorosa puede terminar pareciendo más cómoda que la incertidumbre de cambiar. “LOSER” explora esa contradicción sin ofrecer soluciones fáciles, dejando que la experiencia emocional de su protagonista hable por sí misma.


La esencia rock de Cheap Machines en Moonlighting

La esencia rock de Cheap Machines en Moonlighting

El origen de la agrupación Cheap Machines se remonta a un verano soleado en Illinois, donde Ian Barr y Travis Kelly entablaron amistad al iniciar la preparatoria. Uniendo la afición de Kelly por el pop melódico de los años sesenta con la fascinación de Barr por el rock pesado de los setenta y noventa, ambos pasaron de competir en batallas de bandas a unir fuerzas durante la universidad. Tras un periodo de inactividad, ambos se reencontraron en Los Ángeles en 2016 con la meta clara de componer, grabar y mezclar su álbum debut Shared Delusions.

Para llevar estas composiciones al escenario, la dupla completó su alineación con Bobby Gaglini en el bajo, Will Thomas Brunet en la batería y John Carey en los teclados y sintetizadores. La incorporación de estos músicos consolidó al quinteto en la escena en vivo de Los Ángeles, donde han mantenido una actividad constante. La identidad del proyecto se fundamenta en canciones de fuerte impacto melódico y un compromiso absoluto con la tradición del rock, fusionando sus diversas influencias generacionales en un sonido propio.



Dentro de esta dinámica instrumental se inserta su sencillo Moonlighting, una pieza inscrita dentro del rock ligero que sostiene un pulso constante de principio a fin. La pista se desarrolla sobre un ritmo envolvente que capta el interés del oyente con fluidez, manteniendo la estructura limpia y sin saturación de arreglos. La producción cuida la nitidez del ensamble, permitiendo que las guitarras y la sección rítmica avancen con solidez a lo largo de toda la composición.

La canción destaca por mantener intacta la naturaleza del género, respetando de forma muy precisa la esencia rockera que define al conjunto. Lejos de buscar artificios ajenos a su propuesta, la entrega se apoya en la efectividad de sus ganchos y en una ejecución técnica sobria pero enérgica. Con este corte, Cheap Machines confirma la solidez de su ensamble y la continuidad de un proyecto enfocado en la honestidad de la interpretación en vivo.


El pulso cinematográfico y la profundidad de Andi Almqvist en We’re All Gonna Die (But I Can Live With That)

El pulso cinematográfico y la profundidad de Andi Almqvist en We’re All Gonna Die (But I Can Live With That)

El cantante, músico y compositor sueco Andi Almqvist ha forjado una trayectoria distinguida por un sonido oscuro y cinematográfico, enriquecido por líricas evocadoras. Con siete álbumes de estudio en su haber —incluyendo su producción lanzada el 24 de septiembre de 2026—, el artista ha recorrido escenarios globales compartiendo cartel con figuras de la talla de Mark Lanegan, Wovenhand y B.B. King. Asimismo, su obra ha formado parte de producciones cinematográficas y televisivas de renombre internacional, como la cinta The Hunt y la serie Justified.

Su propuesta autoral abreva de un abanico amplio de referentes esenciales que abarca desde Leonard Cohen, Tom Waits y Nick Cave hasta Black Sabbath, Ennio Morricone y Charles Mingus. Esta amalgama de influencias le permite construir composiciones con gran densidad expresiva y un cuidado sentido de la atmósfera. A través de colaboraciones con diversos creadores y una sólida disciplina instrumental, el músico escandinavo mantiene una firma estética reconocible dentro del circuito alternativo.



En este marco conceptual se sitúa la canción que da título a su reciente material, We’re All Gonna Die (But I Can Live With That). La pista se sostiene sobre la base de un rock dotado de un ritmo adictivo e insaciable que impulsa el tema con constancia. La producción equilibra la aspereza instrumental con una cadencia envolvente, logrando una pieza de pulso firme que capta la atención de inmediato sin descuidar el detalle técnico en sus arreglos.

El elemento distintivo de la composición reside en la interpretación vocal del autor, caracterizada por un peso, cuerpo y presencia singulares. Su tesitura de bajo encaja de manera idónea con la base de rock, aportando un matiz de seriedad y volumen a la línea melódica. Sin recurrir a artificios ni a adornos innecesarios, Andi Almqvist entrega una muestra coherente de su madurez sonora que consolida su estilo distintivo.


La resonancia barítona de Huston Sonhouse en Monsters

La resonancia barítona de Huston Sonhouse en Monsters

El compositor y multiinstrumentista Huston Sonhouse ha consolidado un estilo ecléctico diseñado para quienes encuentran belleza en los rincones más sobrios. Ganador del certamen de composición del Texclipse Music Festival en 2024, el músico tejano destaca por su capacidad para actuar como un hombre orquesta mediante live looping, interpretando cada instrumento para lograr un sonido completo sin perder la intimidad del formato en vivo.

Su propuesta combina una perspectiva vintage oscura con relatos crudos que se construyen sobre una voz de barítono profunda, riffs memorables y líricas penetrantes. Todo el catálogo del artista destaca por un compromiso autogestivo, encargándose de escribir, grabar y producir cada elemento de sus canciones desde cero. Esta dedicación otorga una coherencia orgánica a su cuerpo de trabajo y a sus presentaciones sobre el escenario.



Esa madurez conceptual se refleja en su disco In the Shadow of the Mountain, lanzado en agosto de 2026, un material atemporal que explora el duelo, la memoria, el amor, las adicciones y la familia. De esta producción sobresale la canción Monsters, una propuesta de rock con sutiles tintes folk que sostiene un pulso medido y paciente. La sobriedad rítmica de la pieza permite que la composición respire y gane fuerza con el paso de los compases.

El verdadero eje de la pista reside en una voz con enorme presencia y cuerpo que aporta una personalidad única a la entrega. Ese ritmo lento y pausado ofrece el espacio ideal para que la interpretación vocal exprese matices profundos que logran atrapar la atención del oyente de principio a fin. Con esta entrega, Huston Sonhouse ofrece una muestra clara de composición reflexiva dentro del panorama independiente.


El matiz alternativo y la atmósfera oscura de EFE en Fine Line

El matiz alternativo y la atmósfera oscura de EFE en Fine Line

Tras años de componer con diversas bandas locales, el músico y artista visual Simon Choquette dio vida a su proyecto en solitario bajo el nombre de EFE. La iniciativa surgió tras un periodo de reestructuración personal y profesional que lo impulsó a explorar temas como el amor, la pérdida, la autorreflexión y el sentido de pertenencia. La figura de este avatar le permite exponer una vulnerabilidad transparente que contrasta con su habitual seguridad personal.

La propuesta de EFE se fundamenta en la composición con guitarra acústica, transformando piezas íntimas en densas paredes de sonido inspiradas en el shoegaze. Con una batería en primer plano que bebe del grunge, el post-hardcore y el rock alternativo de los noventa, la base instrumental rinde homenaje a referentes como The Smashing Pumpkins y Failure. En el plano vocal, la entrega melódica proyecta ecos del britpop y de bandas como Ride o Blur.



Dentro de este marco estilístico se presenta su sencillo Fine Line, perteneciente a su EP debut de cinco canciones grabado durante un año junto a Olivier Quirion. La pieza destaca por ser un rock alternativo de corte retro muy bien construido, sustentado en ganchos eficaces que atrapan desde los primeros compases. Asimismo, la pista logra envolver al oyente en una atmósfera cubierta por una capa oscura altamente disfrutable.

El desarrollo del tema se apoya en una voz con cuerpo que se acopla con fluidez a la instrumentación, dotando de personalidad a la entrega. A través de este sencillo, el artista traza un recorrido honesto por el desamor, el autodescubrimiento y la renovación personal. Sin recurrir a artificios desmedidos, Fine Line confirma la solidez de esta nueva etapa creativa en la trayectoria de Simon Choquette.


El pulso crudo y visceral de COXENUEBO en su EP COXENUEBO

El pulso crudo y visceral de COXENUEBO en su EP COXENUEBO

Radicados en Granada, COXENUEBO es un trío integrado por el mexicano Santiago y sus colegas andaluces de Motril y Córdoba. Concebido como un colectivo alter ego para distanciarse del sonido más contenido de sus proyectos de origen (IZETA, Apartamentos Acapulco y Radio Palmer), el grupo nace del deseo compartido de tocar canciones afiladas cargadas de fuzz y garage. Su EP debut graba la ejecución íntegramente en vivo para capturar la fidelidad rítmica y la energía directa de un power trío esencial.

La entrega abre con ordenador, un corte de punk-rock sostenido por una lírica alocada e imprevista que desemboca en un coro muy pegajoso. La pista resulta ideal para los entusiastas del rock rústico, apoyándose en una interpretación vocal que se inclina más por la declamación recitada que por el canto tradicional. Esta elección estilística aporta un carácter crudo que establece de inmediato la dirección estética y la solidez instrumental de todo el proyecto.



El recorrido continúa con pastilla naranja, una pieza que eleva la agresividad sonora respecto al tema de apertura. La canción enfatiza un enfoque marcadamente rockero, impulsado por un punteo de guitarra adictivo que guía el desarrollo de la estructura. Asimismo, la pista exhibe un dinamismo constante que acelera el pulso de la producción, demostrando la capacidad del conjunto para sostener la tensión rítmica sin perder la cohesión en el ensamble.

Por su parte, yoga maxa ofrece un matiz ligeramente más diferente pero firme dentro del terreno del rock. La composición mantiene la línea temática y desenfadada de las canciones previas, incorporando ganchos muy efectivos para mantener el interés del oyente. La interacción entre la base rítmica y los arreglos de guitarra confirma el cuidado con el que el trío equilibra la distorsión con la claridad en las estructuras de sus canciones.

El EP concluye con coxenuebo, el tema homónimo que da nombre tanto al disco como a la agrupación. Esta entrega final proyecta una energía superior a las pistas anteriores, conservando el espíritu rockero pero acompañándose de una letra con mayor cohesión narrativa. La intensidad de la interpretación colectiva reafirma el impacto de su formato en directo, cerrando el lanzamiento con una muestra sobria de rock visceral y directo al grano.


La atmósfera sutil de Asal Hazel en You’re out of it, Again!

La atmósfera sutil de Asal Hazel en You’re out of it, Again!

Nacida en Los Ángeles y marcada por sus raíces persas, la artista Asal Hazel transita entre paisajes sonoros de carácter onírico y texturas afiladas. Su propuesta fusiona influencias del shoegaze R&B, el soul alternativo y el indie psicodélico en una amalgama envolvente. Tras colaborar con figuras del sello Stones Throw como Mndsgn y Knxwledge, la creadora ha consolidado una trayectoria fundamentada en la experimentación. Su desarrollo artístico también incluye trabajos junto a nombres como Zacari y Pink Siifu, manteniendo una constante exploración estética.

Este recorrido encuentra continuidad en su más reciente producción discográfica titulada Blushing, donde la compositora profundiza en su identidad sonora. El álbum funciona como un espacio donde la intimidad y la atmósfera se difuminan de manera calculada y coherente. Lejos de buscar estridencias innecesarias, la instrumentación prioriza la contención y el equilibrio en cada uno de sus pasajes. De este modo, la estructura general del disco mantiene una línea sobria y bien articulada.



Dentro de este material destaca la canción You’re out of it, Again!, construida sobre un ritmo lento y pausado. La pieza entrelaza elementos de rock ligero, indie pop y dream pop dentro de un mismo entorno armónico. Su producción destaca por el rigor técnico, logrando que cada instrumento ocupe el lugar preciso sin saturar el resultado. Esta combinación instrumental genera una base sólida que sostiene el desarrollo completo del tema.

El apartado vocal sobresale por un trabajo minucioso que exhibe un timbre sumamente agradable y una técnica depurada. La voz se presenta con un matiz suave y airoso que se integra de manera armónica con la instrumentación del sencillo. Sin recurrir a artificios excesivos, la interpretación fluye con naturalidad a lo largo de toda la composición. Con esta entrega, Asal Hazel consolida una propuesta coherente dentro de la escena contemporánea.