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Rock con acento belga: 5 AM presenta “Stop Wait A Minute”

Rock con acento belga: 5 AM presenta “Stop Wait A Minute”

En una época en la que el rock suele quedar relegado frente a otros géneros más dominantes, The 5 AM aparece con una propuesta que mezcla energía clásica y frescura contemporánea. Su nueva canción, Stop Wait A Minute, concentra esa potencia que viene de décadas de influencias, desde el grunge y el funk rock hasta el legado inmortal de los setenta y los noventa. Lo particular aquí es la fuerza vocal femenina al frente, que se abre paso entre riffs de guitarra y un ritmo contundente.

El grupo belga se ha caracterizado por una presencia en vivo que rompe con la rutina de lo esperado, desde un show en un globo aerostático hasta festivales internacionales. Stop Wait A Minute no necesita de acrobacias escénicas para funcionar: su intensidad está en cómo las guitarras dialogan con la voz principal, logrando un equilibrio que se siente crudo pero al mismo tiempo accesible. Es rock sin rodeos, que exige atención sin adornos innecesarios.



La trayectoria de The 5 AM no ha pasado desapercibida. Sus canciones han llegado a películas de Hollywood y a series en plataformas como Amazon Prime, mientras que su participación en el Festival de Cannes y su breve roce con los premios de la Academia les otorgaron visibilidad global. Pese a ello, su norte no parece ser la alfombra roja, sino seguir defendiendo un sonido que pone el acento en la energía compartida entre escenario y público.

Stop Wait A Minute se inscribe en esa misión: mantener vivo al rock y recordarnos por qué aún puede sonar urgente. La banda se apoya en su mezcla de estilos para ofrecer un tema que no pretende suavizarse para encajar en listas de reproducción pasajeras. Más bien, propone un espacio donde la voz femenina y la fuerza instrumental construyen un puente entre pasado y presente. Es, en definitiva, un recordatorio de que el rock todavía late con la misma intensidad de siempre.


Sleeping Wolf libera su fuerza con “The Burden”

Sleeping Wolf libera su fuerza con “The Burden”

En 2014, Jake Newton y Steven Solomon coincidieron en una sesión de escritura a ciegas y dieron forma a lo que más tarde sería Sleeping Wolf. Ambos transitaban caminos distintos en la música: uno detrás de una barra mientras desarrollaba su carrera como solista y el otro buscando consolidarse como productor. Ese encuentro derivó en amistad, colaboración y, finalmente, en un proyecto que mezcla la intensidad del rock con la experimentación sonora.

Con influencias que van desde Nine Inch Nails hasta Jimmy Eat World, el dúo ha sabido moldear un estilo propio que conecta con distintos públicos. Tras su primer EP en 2015, sumaron millones de reproducciones y lograron colocar su música en series, películas y hasta eventos deportivos. En ese contexto aparece The Burden, una canción de metal y rock alternativo que se apoya en guitarras densas y una voz agresiva, proyectando la crudeza y energía propias del género.



El tema no busca suavizar su propuesta: es directo, con riffs marcados que sostienen un peso rítmico inconfundible. La voz, áspera y potente, se entrelaza con la instrumentación para generar una atmósfera de confrontación. En The Burden, se percibe la decisión de Sleeping Wolf de adentrarse en un sonido más pesado, sin perder la carga emocional que siempre ha caracterizado a sus composiciones.

El recorrido de la banda demuestra que la versatilidad no está peleada con la contundencia. Lo mismo pueden crear piezas melódicas como Sippin’ on a Summer Wave que sumergirse en terrenos más oscuros y agresivos como en The Burden. Con este lanzamiento, Sleeping Wolf reafirma su lugar dentro del panorama del rock alternativo, mostrando que aún queda espacio para canciones que golpean con fuerza y transmiten sin rodeos.


John Blaylock y la confesión “I Feel Your Soul”

John Blaylock y la confesión “I Feel Your Soul”

La música siempre ha sido el terreno donde John Blaylock se mueve con naturalidad. Nacido en Manchester y con guitarra en mano desde los 12 años, pronto encontró en la composición un vehículo para explorar su voz y su identidad. Su trayectoria con bandas juveniles lo llevó a sonar en estaciones como Radio 1 y Radio 2, lo que le abrió un espacio temprano en la escena británica. Aquella etapa culminó con la composición de Inyaniso, escrita por encargo de Desmond Tutu como tributo a Nelson Mandela.

Tras la disolución de su banda, Blaylock eligió otro camino: viajar. Con su guitarra recorrió ciudades de América, Asia y Europa, experiencia que amplió su visión artística. Es en ese trayecto donde se va gestando el sonido que ahora define a su carrera en solitario. La acústica es central en su estilo, pero el matiz que ofrece su voz tenor imprime un sello propio. Esa voz se despliega en I Feel Your Soul, una canción de rock con tintes folk, sostenida por un ritmo suave que apunta más a la intimidad que al estruendo.



El tema se inserta dentro de un proyecto mayor: su primer álbum grabado en Konk Studios, en Londres, con la colaboración de Freddie Sheed en la batería. La producción de Guy Massey y Helen Boulding aporta solidez, pero sin eclipsar la esencia del músico. I Feel Your Soul no es un ejercicio de artificio, sino un corte que se apoya en lo orgánico de la guitarra y en la claridad de un mensaje emocional directo, sin buscar la grandilocuencia.

Influenciado por figuras como Paul Simon, Bob Dylan y Crosby, Stills & Nash, Blaylock se suma a la tradición de artistas que exploran lo humano desde la sencillez lírica y la cercanía. Mientras prepara una gira por el Reino Unido, I Feel Your Soul funciona como una invitación a mirar hacia adentro, acompañada de un pulso cálido que parece sostenerse en el aire. Una canción que no necesita más que lo esencial para decir lo que tiene que decir.


Easy Sleeper y el desvelo sonoro de “Slumber Set”

Easy Sleeper y el desvelo sonoro de “Slumber Set”

En medio del pulso cambiante del indie rock, Easy Sleeper presenta su nuevo sencillo Slumber Set, una pieza que respira el eco de los noventa con un sello propio. Formados en 2018 en la escena DIY de Washington D.C., el trío original de Guttenberger, Alex Lubeck y David Poznansky supo encontrar en la crudeza de los ensayos caseros el camino hacia un sonido definido. A ese núcleo se sumó tiempo después Caddy, Lone Ranger, como guitarrista y productor, aportando un matiz que expandió la propuesta musical de la banda.

La canción se sostiene sobre una voz barítona áspera, casi raposa, que recorre un entramado de guitarras con tintes nostálgicos. La influencia de grupos como The Velvet Underground o Built to Spill se percibe, pero no como imitación, sino como una base que les permitió dar forma a una identidad clara. Slumber Set juega con la tensión entre calma y desvelo, evocando esa sensación ambigua que se instala en la madrugada, cuando el insomnio se convierte en un espacio de reflexión y ruido interno.



La trayectoria de Easy Sleeper ha sido consistente. Tras sus primeros pasos en casas y bares del este de Estados Unidos, encontraron en Los Ángeles un terreno fértil para continuar construyendo comunidad. Incluso durante la pandemia, lejos de apagarse, aprovecharon el encierro para grabar el EP Stay Home Always, un testimonio de adaptación que los mantuvo activos en medio de la incertidumbre. Su capacidad para moverse entre la autogestión y los escenarios de mayor alcance habla de una banda que entiende cómo sobrevivir en el presente musical.

En la actualidad, el grupo ha recorrido escenarios de Norteamérica, ha abierto giras para artistas como NNAMDI y ya suma su propio tour encabezado en el suroeste del país. En ese contexto, Slumber Set se inserta como un paso más de un proyecto que no busca encajar en moldes cerrados, sino mantener viva la tradición del indie desde la autogestión y la cercanía con su público. Una canción que, sin levantar artificios, invita a detenerse en su atmósfera y dejar que la noche hable por sí sola.


LYLVC presenta “Barely Human”: un himno post-apocalíptico de metal moderno

LYLVC presenta “Barely Human”: un himno post-apocalíptico de metal moderno

LYLVC (pronunciado “Lilac”), la banda de Raleigh, Carolina del Norte, sigue consolidando su propuesta híbrida que fusiona rock, metal, hip-hop y electrónica con su nuevo sencillo Barely Human. La canción, lanzada bajo Judge & Jury Records, crea un mundo posapocalíptico devastado por un virus que deja solo vacío, dolor y miedo. Los sobrevivientes se ven obligados a reemplazar partes de su cuerpo con prótesis robóticas, convirtiéndose en “apenas humanos” y enfrentando la elección entre desconectarse emocionalmente o mantener su última chispa de humanidad.



Musicalmente, Barely Human combina metalcore, djent y progresivo con melodías precisas y poderosas. Los vocales femeninos de Alyse Zavala y los segmentos rapeados de Oscar Romero Lemus se entrelazan para crear un contraste dramático, mientras la producción de Howard Benson junto a Mike Plotnikoff y Joe Rickard garantiza una potencia instrumental y una narrativa sonora de alto impacto. La colaboración con Judge & Jury refuerza la intensidad y la atmósfera cinematográfica del tema.

El videoclip amplifica la historia, mostrando paisajes desolados, enfrentamientos dramáticos y la presencia de Indio Falconer Downey con armamento futurista, llevando la metáfora de supervivencia y humanidad al terreno visual. Tras giras internacionales exitosas, LYLVC continúa su expansión con próximas presentaciones por Estados Unidos y Europa, consolidándose como un referente de la experimentación sonora y narrativa en el metal moderno.


Native Sun: Punk, Garage y Arte en Cada Acorde de Concrete Language

Native Sun: Punk, Garage y Arte en Cada Acorde de Concrete Language

La banda neoyorquina Native Sun acaba de lanzar su nuevo sencillo “Adam”, el cuarto adelanto de su esperado álbum debut Concrete Language. Con un sonido que combina garage rock, art rock y punk, la banda ofrece una propuesta intensa, visceral y cargada de energía, con guitarras crudas, ritmos contundentes y melodías que capturan la urgencia y vitalidad de la ciudad que los inspira.

Danny Gomez, vocalista y guitarrista de la banda, describe la canción: “‘Adam’ es una canción sobre la amistad en una ciudad que nunca se detiene. La gente va y viene, pero los recuerdos permanecen. Se inspiró en una noche surreal recorriendo Nueva York, persiguiendo algo que no podíamos nombrar”. La canción transmite esa sensación de movimiento constante, reflejando la vida urbana con un toque de nostalgia y melancolía.



El sencillo fue producido, mezclado y grabado por Jonathan Schenke (Parquet Courts, Snail Mail, Bodega, The Drums) y masterizado por Joe LaPorta (David Bowie, IDLES, Vampire Weekend, Run the Jewels) en Sterling Sound, logrando un sonido potente y definido que resalta la fuerza de Native Sun.

Native Sun está formada por Danny Gomez (voz/guitarra), Justin Barry (bajo/voz), Jack Hiltabidle (guitarra) y Nicolas Espinosa (batería). La banda es conocida por sus presentaciones en vivo intensas y por las letras sociales de Gomez, que documentan la vida de los marginados y transforman la desilusión en acción. Con Concrete Language y el sencillo “Adam”, Native Sun promete establecer un nuevo estándar de energía y autenticidad en el rock independiente de Nueva York.


Un último baile con sabor a California

Un último baile con sabor a California

Desde Los Ángeles surge Strawflower, una banda que apuesta por un sonido que mezcla lo retro con lo actual. Su propuesta busca conectar con quienes disfrutan de la nostalgia sin dejar de lado la frescura que trae consigo una nueva generación musical. En su reciente lanzamiento, Last Slow Dance, se percibe esa intención de mantener vivo un estilo clásico mientras lo atraviesan con matices modernos.

El tema se mueve entre atmósferas de space rock y tintes psicodélicos, construyendo un ambiente sonoro que transporta a escenarios playeros y atardeceres californianos. La banda describe esta pieza como un recorrido cargado de vibra surf, con un ritmo que invita a escucharlo sin prisas. En Last Slow Dance, no buscan reinventar el género, sino darle un giro personal y mantenerlo vigente.



Lo interesante de esta canción es cómo Strawflower logra que la nostalgia no suene a repetición. Al contrario, integran influencias que enriquecen la experiencia auditiva y dan espacio a un sonido que respira autenticidad. No se trata de imitar, sino de aportar un matiz propio dentro de un estilo muy trabajado en la escena musical.

Con este lanzamiento, Strawflower no solo comparte una canción, sino también una invitación a dejarse llevar por un ritmo pausado y envolvente. Last Slow Dance puede entenderse como una mirada hacia el pasado desde un presente creativo, donde la influencia californiana sigue marcando el pulso de su propuesta musical.


William Hinson y la magia de la conexión humana en cada canción

William Hinson y la magia de la conexión humana en cada canción

William Hinson, originario de Winston-Salem, Carolina del Norte, es una voz fresca y honesta dentro del indie pop contemporáneo. Su música, cargada de sensibilidad y autenticidad, navega entre influencias de leyendas como The Beatles, John Mayer y la energía moderna de The 1975, creando un sonido que es a la vez familiar y propio.

Su último álbum, Everything Will Be Okay, es un reflejo de su trayectoria personal y musical. Inspirado en las experiencias vividas durante años de gira por Estados Unidos, el disco recoge momentos de reflexión, crecimiento y conexión humana. William lo define como una encapsulación de su carrera hasta la fecha, donde cada canción representa una etapa de evolución tanto lírica como sonora.



Temas como “You’re Upset”, su más reciente sencillo, muestran esa combinación entre melodías brillantes, ritmos pegajosos y letras sinceras que exploran la complejidad de las relaciones y las emociones. Con una voz cálida y cercana, Hinson invita al oyente a sumergirse en historias que resultan tan personales como universales, convirtiendo cada canción en un refugio de empatía y comprensión.

Lo más notable de Everything Will Be Okay es cómo cada pista se entrelaza para formar un cuerpo de trabajo coherente y emotivo, desafiando las convenciones tanto sonoras como visuales. En un mundo lleno de incertidumbres, la música de William Hinson se presenta como un recordatorio esperanzador de que, mientras mantengamos nuestras conexiones y apoyos mutuos, todo estará bien.


El encierro que se convirtió en música

El encierro que se convirtió en música

Nothing Feels Right es el tercer sencillo de Sleepers Club, una pieza que camina entre el dreamy y el indie rock con una melodía de guitarra que respira calma. No busca estridencias, sino sumergir al oyente en un estado suspendido, casi como si el tiempo se estirara en cada compás. Es un tema que sugiere movimiento sin prisa, un viaje interno más que externo.

La historia de su creación se remonta a abril de 2020, cuando Sydney Ward y Damon Moon se encontraron encerrados por el inicio de la pandemia. Lo que iba a ser una simple sesión de grabación se transformó en semanas de escritura improvisada, donde el estudio fue refugio y laboratorio sonoro. Allí, entre micrófonos desinfectados y amplificadores encendidos, nacieron decenas de canciones.



Después de ese periodo, llegó un cierre abrupto. Sin plan definido, decidieron guardar el material en un disco duro, dejándolo reposar sin prisa. El tiempo pasó, y la vida siguió su curso, hasta que la sensación de incertidumbre que motivó aquellas grabaciones regresó. Fue entonces cuando decidieron volver a abrir esas carpetas.

Nothing Feels Right es parte de ese reencuentro. No es una pieza que busque respuestas claras, sino una que comparte el mismo aire del que nació: el de dejar que la música hable por sí misma, incluso cuando las palabras no alcanzan para describir el momento.


El reflejo inquietante de HAPPY FACE

El reflejo inquietante de HAPPY FACE

En HAPPY FACE, Moon Walker despliega un rock que no teme mezclarse con destellos de psicodelia, algo que el videoclip acentúa. Harry Springer, mente detrás del proyecto, compone, produce y graba toda su música desde su habitación, pero el resultado transmite la energía de un escenario mucho más grande. No es casual que, desde sus primeros lanzamientos, haya logrado llamar la atención de figuras consolidadas del rock.

El proyecto nació en pleno confinamiento, cuando Springer buscaba vender canciones a bibliotecas musicales para ganar algo de dinero. Sin embargo, hubo piezas que se resistió a entregar, y esas terminaron dando forma a su primer álbum, Truth to Power, que le abrió paso rápidamente en la escena gracias a su impacto en redes como TikTok y el respaldo de artistas como Justin Hawkins, de The Darkness. Con ese impulso, Moon Walker no tardó en consolidar un estilo que, aunque gestado en soledad, suena expansivo.



Menos de un año después, Springer regresó con su segundo trabajo, The Attack of Mirrors, un álbum que refuerza la idea de que su propuesta no se limita a un molde. HAPPY FACE se inserta dentro de este universo, llevando su sonido hacia un territorio que mezcla riffs firmes, secciones hipnóticas y una estética visual que dialoga con la música. El resultado es una pieza que, más que contar una historia lineal, propone sensaciones que se mueven entre lo enérgico y lo enigmático.

En esta etapa, Moon Walker parece más interesado en construir atmósferas que en repetir fórmulas. HAPPY FACE se siente como un reflejo distorsionado, una invitación a mirar de cerca aquello que normalmente pasamos por alto. Con cada nueva entrega, Springer muestra que el confinamiento no limitó su creatividad, sino que se convirtió en el laboratorio desde el cual sigue moldeando un rock con identidad propia.