Nacido en la escarpada costa del norte de Devon, el cantautor Jack Benjamin guarda en su identidad una conexión inevitable con el mar. Inspirado por la belleza silvestre de su entorno, el músico ha desarrollado un proyecto de indie-folk intimista centrado en la nostalgia, la pertenencia y los lazos personales. Su propuesta combina una narración cálida con pasajes acústicos que remiten a paisajes cotidianos de marcada cercanía.
Esa inquietud por el hogar y la memoria compartida dio origen a su sencillo debut titulado Sea Dreams. La idea germinó una tarde de verano sobre las rocas de South Devon, donde una observación detallada del entorno lo llevó a imaginar una escena culinaria tan cotidiana como singular. Aquella mirada curiosa transformó una pequeña vivencia en una canción de amor reflexiva sobre la distancia y el arraigo.
En lo musical, la pista se apoya en una guitarra acústica ejecutada con técnica de fingerpicking que construye una atmósfera de notable calidez. Sobre este entramado instrumental destaca una voz masculina dulce y suave, la cual se acopla con fluidez al resto de la composición. La sobriedad de la interpretación sostiene un equilibrio sereno que encantará a quienes disfrutan de referentes del folk contemporáneo.
Sin recurrir a artificios ni a producciones recargadas, el tema se posiciona como una muestra clara de folk ligero bien elaborado. La combinación de una instrumentación sencilla con una lírica observacional consigue transmitir su mensaje con honestidad y contención. Con esta carta de presentación, Jack Benjamin entrega una pieza de aire costero que invita a una escucha pausada y reconfortante.
Originario de Australia y radicado en Países Bajos desde 1993, Dan Tuffy acumula más de tres décadas en la industria como compositor, productor y fundador del sello Smoked Recordings. Su trayectoria incluye su paso por la agrupación de folk psicodélico Wild Pumpkins at Midnight en los años ochenta, así como su liderazgo en el trío Big Low y su participación en Parne Gadje. Con más de veinticinco álbumes de estudio en su historial, su figura se ha consolidado desde la experiencia y la autogestión.
Tras el inicio de su etapa solista con el disco Songs from Dan en 2017, la crítica especializada destacó la solidez de sus composiciones. Su posterior trabajo, Letters of Gold, lanzado en 2020 antes de la interrupción de su gira internacional de más de cuarenta presentaciones, obtuvo una notable recepción en Europa y Estados Unidos. De cara al lanzamiento de su producción Country Star en junio de 2023, el músico fue presentando una serie de sencillos que anticipaban este nuevo capítulo.
Dentro de este recorrido se sitúa la canción Dan Tuffy, una propuesta tranquila donde el género folk adquiere un protagonismo sumamente claro. El desarrollo de la pieza se sostiene sobre una cuidada sección instrumental que avanza sin prisa, cediendo el espacio necesario para el trabajo vocal. La interpretación destaca por una voz de buen cuerpo y peso constante, la cual aporta serenidad, equilibrio y una personalidad muy bien definida al conjunto.
Esta composición refleja de manera fiel la reputación en directo de Dan Tuffy como narrador de historias y creador de atmósferas. El tema logra construir un trayecto sonoro bien estructurado que invita al oyente a una escucha atenta y pausada. Sin recurrir a artificios ni a sobrecargas sonoras, la pista demuestra la efectividad de una instrumentación sobria guiada por la madurez. Se trata de un trabajo coherente que consolida la vigencia de su propuesta dentro del panorama independiente.
Desde su estudio de grabación en casa, ubicado en la ciudad de Mississauga, Canadá, Oleyada está construyendo un universo musical propio: íntimo, nostálgico y, al mismo tiempo, sorprendentemente fresco. Su propuesta se mueve entre el indie-pop, las texturas lo-fi y una sensibilidad cercana al rock, creando canciones que combinan melodías pegadizas con atmósferas soñadoras.
Detrás de este proyecto se encuentra también Mathew Fantini, su esposo y compañero creativo, con quien Oleyada trabaja en la producción de su música. Juntos han desarrollado un sonido que deja espacio para la delicadeza de su voz: suave, aérea y envolvente, pero capaz de sostener canciones con una identidad melódica muy marcada. La identidad de Oleyada está profundamente ligada a sus raíces. Como canadiense de segunda generación e hija de padres uruguayos, incorpora tanto el inglés como el español en su trabajo artístico. Esta dualidad no aparece como un simple recurso estilístico, sino como una parte natural de su manera de contar historias y relacionarse con su propia identidad cultural.
Su música ha aparecido en producciones de televisión y streaming, incluyendo las series canadienses Strays y Workin’ Moms, además de Hudson & Rex y The Lake, reflejando su capacidad para crear ambientes y emociones que funcionan más allá de la escucha individual. Sus canciones pueden acompañar una escena, establecer un estado de ánimo o reforzar un momento narrativo sin perder jamás su propia identidad.
El Track x Track de “Oleyada”
“all about you”
En su último lanzamiento doble, la artista presenta “all about you”, una canción que nos transporta de inmediato a este mundo acústico y dreamy. Su estudio de dormitorio se convierte en un laboratorio creativo donde lo retro encuentra nuevas formas de expresarse a través de la producción lo-fi. Con un color de voz delicado y suave, Oleyada apuesta por una atmósfera romántica, casi inocente, colorida, donde la melodía y la narración son protagonistas. Entre voces etéreas, sintetizadores retro dulces y letras que combinan juego y profundidad, su música construye un espacio propio donde lo íntimo se convierte en algo universal.
Específicamente en esta canción, la combinación de texturas orgánicas con una atmósfera de ensueño entre capas de amor recuerda a artistas como Clairo o Sales, llevándonos a un mundo visual que se siente como un sueño emocional.
“the sky”
Por su parte, en “the sky”, el segundo tema de este sencillo doble, la atmósfera mantiene ese mismo mundo con una sensación nostálgica y ligeramente triste. Este track apuesta por una voz más protagonicamente emocional y arreglos que sirven como una cama sonora que hace sumergirnos por completo en la visión de la artista. El resultado es una pieza luminosa y envolvente que transmite libertad, introspección y melancolía.
En definitiva, Oleyada representa a una nueva generación de artistas independientes que transforman lo íntimo en un mundo personal habitable. Visualmente, el proyecto podría recordarnos a The Marías o Magdalena Bay, mientras que en lo musical apuesta por un toque acústico y dreamy que le otorga una voz propia dentro del panorama musical.
Desde su dormitorio Oleyada, combina sus raíces uruguayas, el inglés y el español con un indie-pop soñador, cálido y lleno de personalidad. Su voz etérea, sus melodías envolventes y una sensibilidad que conecta nostalgia y modernidad hacen de su propuesta una presencia singular dentro de la escena musical canadiense e internacional. Con cada canción, Oleyada continúa demostrando que las historias más personales también pueden encontrar un profundo eco mucho más allá de sus propias fronteras.” por que es muy parecido al parrafo del inicio
Desde las zonas rurales de Illinois, cerca de St. Louis, Starwolf lleva casi una década construyendo un universo musical propio en el que el funk, el pop y las texturas electrónicas conviven con una sensibilidad decididamente cósmica. Formado en 2016 por Tim Moore, Max Sauer y Chris Rhein, el trío ha desarrollado una propuesta que combina groove, experimentación y una estética de otro mundo. Después de publicar los EPs Ti Amo, Stargazer (2018) y Astro Lobo (2020), la banda continúa expandiendo ese imaginario con Copacabana, un nuevo proyecto que tiene en “Back It Up” uno de sus adelantos más destacados.
“Back It Up” funciona desde los primeros compases como una invitación a entrar en el particular universo sonoro de Starwolf. La canción se apoya en una combinación de funk y pop que prioriza el groove, con un bajo especialmente protagonista y beats pegadizos que aportan movimiento y una ligera sensación tropical.
Uno de los elementos más interesantes de la producción aparece en la mezcla de instrumentos y texturas. Las guitarras y baterías de inspiración bossa nova se encuentran con capas de sintetizadores que amplían el espacio sonoro, creando un contraste entre lo orgánico y lo electrónico. El resultado es una pieza relajada pero dinámica, capaz de mantener un pulso constante mientras incorpora diferentes matices a lo largo de su recorrido.
La canción también encuentra parte de su personalidad en la interpretación vocal de Chris Rhein. Su voz limpia, luminosa y serena adquiere un carácter casi etéreo, con un efecto que parece prolongarse sobre la instrumentación y reforzar la sensación envolvente del tema. La identidad de Starwolf siempre ha estado ligada a una idea de exploración. Desde su nacimiento, el trío ha construido una mezcla de funk y pop que evita quedarse en los límites convencionales de ambos géneros. “Back It Up” continúa esa búsqueda mediante una producción que combina ritmos bailables, elementos acústicos y sintetizadores.
El tema encuentra así un equilibrio entre relajación y movimiento. Hay espacio para dejarse llevar por el groove, pero también una atención especial a los detalles de la producción. Hacia el tramo final, alrededor del minuto 2:42, la voz desaparece y el instrumental adquiere un protagonismo especial, ofreciendo uno de los momentos más atractivos de la canción.
“Back It Up” es el quinto single de Copacabana, el EP que Starwolf prepara para el 5 de noviembre. El lanzamiento representa un nuevo capítulo para un grupo que ha mantenido una trayectoria marcada por la constancia y por el deseo de desarrollar una identidad sonora reconocible. El nuevo material parece continuar con esa combinación de ritmos, texturas y atmósferas que caracteriza al proyecto. En “Back It Up”, la bossa nova aporta un nuevo color a la fórmula de Starwolf, mientras el funk y el pop mantienen el centro de gravedad en el groove.
Radicado en Steamboat Springs, Colorado, el cantautor Marshall Thomas comenzó a tocar la guitarra y cantar mientras vivía en las montañas del Valle Sagrado en Perú. Tras descubrir su pasión por la composición, el músico decidió dedicarse por completo a la creación sonora. Inspirado por su tiempo en la naturaleza y el trabajo con plantas maestras, su propuesta busca expresar su propio sentir y el del mundo para conectar con el oyente.
En su discografía destaca la pieza titulada Waterfall Song, lanzada el año pasado como parte de su álbum titulado Slow Bliss. La composición se presenta como una canción con alma que sostiene un ritmo tranquilo en el que se siente la esencia del folk con un enfoque acústico. Las voces suaves realizan un gran contraste con una atmósfera llena de detalles, dando lugar a una propuesta fácil de disfrutar dentro de su repertorio.
Por otra parte, el artista presenta Daisy, un sencillo lanzado recientemente que continúa la línea trazada en sus entregas anteriores. La canción mantiene los elementos acústicos que enriquecen la experiencia auditiva general, pero en esta ocasión juega un poco más con los tiempos y el dinamismo. Esta variación rítmica la vuelve por momentos un poco más dinámica que la primera pieza, mostrando un matiz diferente en su producción.
La búsqueda de Marshall Thomas apunta a transmitir una sensación de libertad a través de estructuras orgánicas y honestas. Tanto en la pausa de Waterfall Song como en el movimiento de Daisy, la guitarra acústica sirve de vehículo para una lírica conectada con el entorno natural. Con ambas publicaciones, el compositor norteamericano afianza un estilo folk con identidad clara y una proyección constante en la escena independiente.
El dúo estadounidense Jack & Jack, integrado por Jack Johnson y Jack Gilinsky, presentó “Bulletproof”, un sencillo con una producción minimalista y una temática centrada en los vínculos familiares. La canción forma parte de SYN/ANTI, un álbum concebido en dos partes que presenta diferentes facetas de la propuesta musical del dúo. Mientras SYN explora un enfoque más luminoso y accesible, ANTI se orienta hacia una sensibilidad más introspectiva y cercana al R&B.
“Bulletproof” pertenece al lado SYN, aunque su tratamiento musical se aleja de una producción pop basada en ritmos marcados. El tema prescinde de beats y se construye principalmente a partir de piano, voces y cuerdas interpretadas en vivo. Esta instrumentación deja un mayor espacio para la interpretación vocal y para el contenido de la letra.
La canción fue escrita por Jack Gilinsky desde una perspectiva familiar. El artista explicó que la composición está dirigida a una versión futura de su hija, imaginando cómo podría cambiar la relación entre ambos a medida que ella crezca. La idea parte de la percepción infantil de los padres como figuras protectoras y de la inevitable transformación de esa relación con el paso del tiempo.“Bulletproof” aborda temas reconocibles como la protección, el crecimiento, los límites familiares y la transición entre distintas etapas de la vida. La letra utiliza la imagen de alguien considerado “a prueba de balas” para reflexionar sobre cómo esa percepción puede cambiar a medida que los hijos crecen y desarrollan su propia independencia.
El lanzamiento también muestra una faceta diferente de Jack & Jack, quienes comenzaron su trayectoria como creadores de contenido y posteriormente desarrollaron una carrera musical con influencias del pop y el R&B. Después de un periodo de pausa, el dúo retomó su actividad musical con una propuesta que busca incorporar nuevas experiencias personales y creativas.
Con “Bulletproof”, Jack & Jack presentan una composición de carácter íntimo que pone el énfasis en la voz y los instrumentos acústicos. La canción funciona como una pieza dentro de la estructura de SYN/ANTI y, al mismo tiempo, como una reflexión personal de Gilinsky sobre la familia, la protección y los cambios que acompañan el paso del tiempo.
Biloba, proyecto del músico angelino DJ Stanfill, explora una combinación de Indie Folk, psicodelia y arreglos de inspiración clásica en “Little Flower”, segundo sencillo de su próximo álbum Tree Arcades. La canción parte de una base acústica de carácter íntimo, con guitarras ejecutadas mediante fingerpicking y voces de tono etéreo que remiten al sonido de los cantautores de los años 60. A lo largo de la composición aparecen referencias al Folk de aquella época y a una producción de estética Lo-Fi, mientras las armonías vocales amplían gradualmente la dimensión del tema.
La instrumentación adquiere mayor complejidad conforme avanza la canción. Sobre el ritmo inicial se incorporan capas de voces, cuerdas, metales y otros elementos orquestales que modifican progresivamente la textura. Esta evolución introduce rasgos de Chamber Folk y una aproximación psicodélica que amplía una estructura que, en sus primeros compases, parece deliberadamente sencilla. El resultado se apoya en el contraste entre momentos contenidos y secciones donde los diferentes instrumentos ocupan un espacio más destacado.
En el apartado lírico, “Little Flower” cuenta la historia de una abeja que se siente atraída por una flor durante la primavera, aunque es consciente de que ese afecto no puede llegar a materializarse. La situación sirve como punto de partida para hablar sobre deseo, frustración e impotencia desde una perspectiva que incorpora elementos de humor y fantasía. La ligereza de la ambientación contrasta con la tristeza del personaje, creando una lectura que se mueve entre lo absurdo y lo melancólico.
“Little Flower” refleja así el interés de Biloba por combinar una escritura de cantautor con una producción más amplia y experimental. Las guitarras acústicas y las voces mantienen el componente cercano de la canción, mientras que los arreglos orquestales y las variaciones rítmicas introducen nuevos matices a medida que avanza. Como segundo adelanto de Tree Arcades, el tema permite observar algunos de los recursos sonoros que forman parte del próximo trabajo de DJ Stanfill.
Hija de agricultores de la región de Gaspé en Quebec, la cantautora Shaina Hayes creció en la pequeña localidad de Shigawake rodeada por el paisaje rural. Tras estudiar ciencias agrícolas en la Universidad McGill y participar en la escena musical de Montreal, la creadora decidió enfocar su carrera en la composición tras la recepción de sus primeros temas. Su recorrido combina esa raíz agrícola con un proyecto sonoro consolidado en sus producciones discográficas.
Junto a los músicos Francis Ledoux y David Marchand, la intérprete desarrolló su propuesta grabando en su lugar de origen para construir una estética sobria y definida. Tras debutar con el disco to coax a waltz y trabajar en una granja comunitaria durante la pandemia, la autora consolidó su presencia en los escenarios abriendo conciertos para agrupaciones como The War on Drugs. Ese recorrido dio paso a su álbum Kindergarten Heart.
Dentro de este desarrollo creativo se da a conocer su sencillo titulado Tempest. La composición se sostiene como una canción folk estructurada sobre una ambientación hermosa que envuelve al oyente desde el inicio. La pista avanza mediante un ritmo tranquilo pero con un encanto peculiar que le otorga una identidad propia dentro del género, manteniendo una progresión rítmica limpia y constante.
La ejecución del tema destaca por la voz de la artista, la cual posee cierto cuerpo pero transmite de cierta manera cierta tranquilidad en cada verso. Esta fusión entre la instrumentación acústica y la interpretación vocal da forma a una canción folk que vale la pena escuchar de principio a fin. Con la difusión de Tempest, la cantante Shaina Hayes confirma la madurez de su lenguaje musical.
Surgida en Suecia en dos mil catorce como un dúo para luego transformarse en una alineación completa, la agrupación Drops Of Indigo ha construido un camino sólido dentro de la música de raíz. Desde el lanzamiento de su primer sencillo en dos mil dieciocho, el grupo ha recorrido escenarios y emisoras internacionales. Su propuesta se asienta firmemente en el folk y la Americana, donde los instrumentos acústicos aportan una calidez auténtica.
Las composiciones del conjunto reflejan vivencias reales, reflexiones y anhelos traducidos en paisajes sonoros que buscan transmitir paz e inspiración al oyente. Con una discografía respaldada por constantes presentaciones en vivo y apariciones radiofónicas, el ensamble prepara el terreno para la publicación de su próximo álbum de larga duración. Esta etapa confirma su habilidad para evocar historias a través de una instrumentación honesta e íntima.
Dentro de esta línea de trabajo se da a conocer su canción titulada Mother. La composición destaca por presentar una ambientación muy bien construida y detallada que demuestra un poder increíble para atraparte desde sus primeros acordes. El desarrollo de la pieza mantiene una estructura envolvente que preserva una esencia country y folk estadounidense con matices que rayan en la estética del viejo oeste.
La ejecución sonora se completa con una voz muy bien controlada y de gran técnica, la cual se fusiona con los demás juegos de voces logrando un carácter casi místico en la interpretación. Esta polifonía equilibra la densidad dramática del corte sin perder la franqueza acústica que define la identidad de la banda. Con la difusión de Mother, el proyecto Drops Of Indigo reafirma la vigencia de la narrativa tradicional.
La cantautora y antropóloga afincada en Seattle Denise Glover presenta en su cuarto álbum Mercy In This Land una mirada profunda sobre la realidad social estadounidense. A través de raíces que integran folk, country y bluegrass, la creadora observa las luchas comunitarias y la experiencia migratoria. Su trasfondo académico nutre una narrativa caracterizada por la empatía y la observación consciente del entorno.
Con una trayectoria que incluye tres discos en solitario lanzados desde dos mil dieciséis bajo la producción de Julian Smedley, la artista expande aquí su lenguaje hacia un sonido de banda completa junto a Benjamin Lange. Su estilo vocal llano y cercano entronca de forma natural con la tradición de autores clásicos del género. Esta solidez técnica respalda un proyecto comprometido con la crónica humana.
Dentro de esta propuesta sonora se da a conocer su canción titulada Lady Liberty. La composición destaca por ser una pieza tan hermosa que casi parece un poema con música, sostenida sobre una esencia folk muy marcada de principio a fin. El desarrollo instrumental fluye con sobriedad, construyendo un espacio acústico limpio que permite apreciar la textura de la letra.
La interpretación cuenta con un dominio vocal destacable que guía el corte con elegancia y precisión, sin recargar los arreglos. La producción da forma a una atmósfera que te abraza y te hace sentir bien desde sus primeros compases, proyectando una cálida sensación de serenidad. Con la difusión de Lady Liberty, la propuesta de Denise Glover reafirma la vigencia del folk con sentido social.