Pop

Nurko e iann dior desatan un torbellino emocional en “I Want You”

Nurko e iann dior desatan un torbellino emocional en “I Want You”

En un año donde el pop alternativo, el rap melódico y la electrónica sentimental dominan las playlists nocturnas, Nurko y su nuevo sencillo “I Want You”, en colaboración con iann dior, es una pieza diseñada para sentirse más que para escucharse: una mezcla de vulnerabilidad cruda, melodías expansivas y un pulso emocional que late entre el pop rap y el indie pop.

Jack Leech, mejor conocido como Nurko, creció entre baterías, pianos y una familia repleta de artistas. Desde sus primeros experimentos en internet hasta sus estudios formales de música, siempre tuvo claro que la melodía sería su brújula. Lo demostró en 2015 con “Goodbye” y “Your Embrace”, temas que acumularon millones de reproducciones y pusieron su nombre en canales clave como MrSuicideSheep y Chill Nation.



En este nuevo lanzamiento, Nurko intercambia parte de su energía épica por un ambiente más íntimo y urbano. “I Want You” combina una base electrónica suave y un arreglo ascendente con barras emocionales de iann dior, quien narra la volatilidad de una relación adictiva: juegos mentales, silencios incómodos y la atracción magnética hacia lo que sabemos que puede herirnos.

El resultado es un tema perfecto para manejar de noche con las ventanas abajo, para playlists de introspección o para ese momento de debilidad en el que buscamos canciones que “duelan bonito”, el indie pop se mezcla con el trap suave, y los oyentes buscan canciones que combinen honestidad y atmósfera. “I Want You” encaja perfectamente en esta corriente: híbrida, accesible, emotiva y lista para viralizarse.

Nurko reafirma su habilidad para convertir sentimientos complejos en estructuras melódicas sólidas. Y iann dior aporta la franqueza necesaria para que el mensaje llegue directo.


Maite Iriarte y la atmósfera acústica de “Tengo que decirte que”

Maite Iriarte y la atmósfera acústica de “Tengo que decirte que”

La trayectoria de Maite Iriarte se ha tejido entre Pamplona y Salamanca, ciudades que marcaron el inicio de su voz y su formación musical. Psicóloga de profesión, encontró en la música un cauce inevitable, primero como corista en distintas agrupaciones salmantinas y luego como solista en Tiebas, donde comenzó a escribir sus propios temas. Con proyectos como La Banda Dispersa y The Swingers Morning, fue consolidando un estilo versátil que se nutre de géneros diversos, desde el bolero hasta el jazz.

En este recorrido aparece “Tengo que decirte que”, una canción que destaca por su riqueza instrumental. La atmósfera acústica se construye a partir de cuerdas frotadas y percusiones que sostienen el tema con naturalidad, mientras la voz cálida y con buen cuerpo de Iriarte se convierte en el centro de la experiencia. El resultado es un sonido que combina influencias folk y pop con un toque latinoamericano, logrando una propuesta cercana y envolvente.



La historia de Maite Iriarte también está marcada por colaboraciones y aprendizajes. Su encuentro con Jesús Los Arcos le permitió grabar Regresiones Acústicas, un disco que recoge momentos significativos de su carrera. En los últimos años, el ukelele se ha convertido en su compañero de composición, aportando nuevas texturas a sus canciones y reforzando la idea de que cada tema pide un tratamiento distinto según su esencia.

Al escuchar “Tengo que decirte que”, se percibe un equilibrio entre sencillez y profundidad. La canción no busca artificios, sino transmitir emociones a través de un sonido orgánico y directo. En esa mezcla de tradición acústica y matices contemporáneos, Maite Iriarte reafirma su lugar como una voz que fluye con autenticidad, ofreciendo música que conecta desde lo íntimo y que refleja la corriente vital que guía su camino artístico.


Tamar Berk revive el espíritu retro con “indiesleaze 2005”

Tamar Berk revive el espíritu retro con “indiesleaze 2005”

La trayectoria de Tamar Berk se ha caracterizado por un sonido que oscila entre el indie rock y el alt-pop, con guitarras distorsionadas y texturas oníricas que acompañan letras cargadas de intensidad emocional. Su formación musical, desde el piano clásico hasta la influencia de artistas como Bowie y Liz Phair, le ha permitido construir un estilo propio que se mueve entre lo melódico y lo introspectivo. En su carrera solista, Berk ha mantenido una independencia férrea, produciendo y grabando bajo un enfoque DIY que refuerza su autenticidad.

En este contexto aparece “indiesleaze 2005”, una canción que se sostiene en las bases del pop tradicional, pero que añade un toque retro evocador. El tema remite a épocas pasadas, con un ritmo sencillo que, sin necesidad de complejidad, logra ser lo suficientemente potente para permanecer en la memoria. Es una pieza que se siente familiar y a la vez fresca, como un puente entre la nostalgia y el presente.



La propuesta de Tamar Berk en esta canción no se limita a reproducir fórmulas conocidas. Su capacidad para integrar influencias clásicas con un aire contemporáneo le permite generar un sonido que conecta con distintas sensibilidades. “indiesleaze 2005” se convierte así en un ejemplo de cómo el pop puede dialogar con lo retro sin perder vigencia, ofreciendo un espacio sonoro que invita tanto a recordar como a descubrir.

Al escuchar “indiesleaze 2005”, se percibe un equilibrio entre sencillez y fuerza. La canción no busca adornos excesivos, sino que apuesta por un ritmo directo y una atmósfera que evoca imágenes de épocas pasadas. En esa mezcla de tradición y modernidad, Tamar Berk reafirma su lugar dentro de la escena independiente, mostrando que su música sigue siendo capaz de atrapar al oyente con propuestas que se sostienen en la honestidad y en la memoria sonora.


Entre ecos del pasado: Madison Margot y la vulnerabilidad de But I Do

Entre ecos del pasado: Madison Margot y la vulnerabilidad de But I Do

La cantautora estadounidense Madison Margot lanza “But I Do”, un sencillo que explora el concepto de la recaída emocional: esa sensación de volver a un estado sentimental que se creía superado tras un detonante inesperado. La artista aborda este tema desde una perspectiva introspectiva, utilizando letras que reflexionan sobre la persistencia de ciertos recuerdos y el modo en que experiencias pasadas pueden resurgir incluso en etapas de aparente estabilidad.

Musicalmente, el tema se sitúa dentro del indie pop de corte etéreo y atmosférico, con una producción que combina capas suaves, melodías delicadas y arreglos discretos diseñados para resaltar la voz cálida y expresiva de Margot. El enfoque sonoro refuerza el carácter introspectivo de la pieza y contribuye a crear un ambiente íntimo, cercano a una narrativa cinematográfica.



Madison Margot, radicada en Los Ángeles, ha desarrollado una carrera marcada por el énfasis en la narrativa personal y la construcción de paisajes sonoros detallados. Con estudios en Gender and Women’s Studies y una trayectoria que incluye colaboraciones con productoras y directoras mujeres, la artista ha consolidado un estilo que combina vulnerabilidad y estética pulida. Su trabajo previo, como el proyecto The Chronicles of Lovers, así como sencillos recientes, ha recibido atención de diversos medios especializados internacionales.

“But I Do” continúa esa línea artística, proponiendo una exploración emocional desde un enfoque reflexivo, apoyada en una producción cuidada y una interpretación vocal que mantiene coherencia con el estilo que ha definido la obra de Margot hasta ahora.


Vitesse X – Memori: Un viaje electrónico entre vida y trascendencia

Vitesse X – Memori: Un viaje electrónico entre vida y trascendencia

La artista neoyorquina Vitesse X regresa con su nuevo sencillo “Memori”, tras el álbum This Infinite (2024), la canción se despliega como un viaje sonoro que flota entre lo tangible y lo etéreo, explorando los límites entre la vida y el más allá, y la búsqueda de trascendencia personal.

Musicalmente, “Memori” combina breakbeats suaves, sintetizadores atmosféricos y vocales etéreos que parecen deslizarse sobre la producción con ligereza. La pista logra un equilibrio perfecto entre lo introspectivo y lo vibrante, evocando la nostalgia de las raves y la electrónica de los años 90, pero con un enfoque moderno y cinematográfico. La repetición de sus motivos musicales no es monótona: se convierte en un ritual hipnótico que invita al oyente a soltar el ego, dejar atrás el miedo y experimentar la música como un espacio de introspección y transformación.



El videoclip, dirigido por Jordan Stern y Chris Burden, amplía el universo visual de Vitesse X, reforzando la sensación de flotar en un espacio suspendido entre mundos, donde cada sonido y cada imagen evocan introspección y misterio. “Memori” no solo es un sencillo; es una experiencia sensorial que refleja la capacidad de Vitesse X de fusionar emoción, innovación y narrativa musical en un mismo plano.

Con este lanzamiento, Vitesse X explora emociones profundas mientras se deja envolver por atmósferas envolventes, delicadas y poderosamente hipnóticas. “Memori” es, en definitiva, un recordatorio de su talento para transformar la música electrónica en un viaje introspectivo y trascendental.


KiKi Holli & The Remedy: Donde el indie pop se encuentra con el soul cinematográfico

KiKi Holli & The Remedy: Donde el indie pop se encuentra con el soul cinematográfico

KiKi Holli, cantante y compositora originaria de Pittsburgh y radicada en Los Ángeles, se ha consolidado como una de las artistas más cautivadoras de la escena indie contemporánea. Con una formación en voz y teatro, su carrera combina música, actuación y presencia escénica, destacando su participación en el musical Forever Dusty, presentado en Nueva York, Londres y diversas ciudades de Estados Unidos.

Recientemente, Holli ha dado un nuevo giro a su trayectoria con el proyecto KiKi Holli & The Remedy, que refleja un enfoque más colaborativo y la energía vibrante de sus presentaciones en vivo. Su último sencillo, Wish, es un himno indie-soul que explora la nostalgia y el anhelo por un amor perdido, fusionando indie pop, rock alternativo y texturas cinematográficas que envuelven al oyente en una atmósfera introspectiva y emotiva.



Trabajando junto al productor nominado al Grammy Ethan Allen. Su discografía incluye himnos de empoderamiento como Pretty Boys, éxitos de nu-disco como Win U Over y baladas cinematográficas que muestran su rango vocal y sensibilidad artística.

Su música es un viaje que mezcla vulnerabilidad, resiliencia y la belleza de la expresión emocional, ofreciendo a sus seguidores un espacio para conectar, sentir y reflexionar.


Explorando “Running In Circles”: tres momentos clave

Explorando “Running In Circles”: tres momentos clave

El EP “Running In Circles” se presenta como una propuesta que busca equilibrar frescura y coherencia dentro del indie pop contemporáneo. La primera canción, “Don’t Change”, abre el trabajo con un ritmo relativamente tranquilo, marcado por influencias pop que le otorgan un aire moderno. Es una pieza que funciona como introducción clara al universo sonoro del EP, mostrando la intención de mantener un estilo accesible pero con matices propios.

La segunda parada es “Stop Wasting Time”, un tema que se mueve con suavidad y que transmite vibras cercanas a la sensualidad. Aquí, las pinceladas dreamly aportan un carácter distinto, generando una atmósfera más envolvente. La canción se sostiene en un ritmo delicado que invita a escuchar con calma, reforzando la idea de que el EP no se limita a un solo registro, sino que explora diferentes texturas dentro de su identidad.



El recorrido continúa con “Drunk Texts From Medium”, una pieza que mantiene la línea de las anteriores pero introduce tintes urbanos. Las influencias trap aparecen de manera sutil, sin desplazar la esencia pop del EP, y aportan un contraste que amplía el espectro sonoro. Este tema se convierte en un cierre interesante, pues muestra la capacidad de integrar distintos géneros sin perder cohesión.

En conjunto, “Running In Circles” se plantea como un trabajo que apuesta por la diversidad dentro de un mismo marco estilístico. Cada canción aporta un matiz distinto: la tranquilidad moderna de “Don’t Change”, la suavidad dreamly de “Stop Wasting Time”, y el aire urbano de “Drunk Texts From Medium”. Así, el EP logra ofrecer un recorrido breve pero variado, que invita a descubrir cómo se entrelazan las influencias en un mismo proyecto.


I Want Poetry y el reflejo musical de “Mirrors of the Sky”
Pop

I Want Poetry y el reflejo musical de “Mirrors of the Sky”

El dúo alemán I Want Poetry ha logrado consolidarse como una de las voces más interesantes dentro de la escena indie pop europea. Su propuesta se caracteriza por un sonido cinematográfico que combina profundidad emocional con energía luminosa, y que ha encontrado eco en diversos escenarios internacionales. Con más de 90 presentaciones en países como Alemania, Polonia y Suecia, además de reconocimientos como su nominación en los European Songwriting Awards, el proyecto ha sabido abrirse paso con consistencia.

En este recorrido aparece “Mirrors of the Sky”, una canción que destaca por una producción grandiosa y un enfoque que mezcla influencias pop con un toque moderno. El tema se percibe fresco, pero al mismo tiempo incorpora tintes experimentales que lo alejan de lo convencional. La pieza invita a escuchar con atención, pues cada capa sonora parece diseñada para expandir la atmósfera hacia un espacio amplio y envolvente.



La trayectoria de I Want Poetry muestra una evolución constante. Su tema Light alcanzó listas internacionales y fue seleccionado para la banda sonora de la película canadiense La mécanique des frontières, confirmando la capacidad del dúo para conectar con distintos públicos. Ahora, con el anuncio de su próximo álbum Future Selves, queda claro que su música busca proyectar una visión transformadora, inspirada en la memoria y en la imaginación de futuros posibles.

Al escuchar “Mirrors of the Sky”, se percibe un equilibrio entre lo accesible y lo experimental. No es un tema que se limite a reproducir fórmulas del pop, sino que apuesta por una construcción sonora que se siente contemporánea y abierta a la exploración. En esa mezcla de frescura y riesgo, I Want Poetry reafirma su lugar como un proyecto que entiende la música como un espacio de expansión, donde cada canción funciona como un reflejo de lo que está por venir.


Pop que brilla y duele: Cherry Makes Waves redefine lo cinematográfico

Pop que brilla y duele: Cherry Makes Waves redefine lo cinematográfico

Cherry Makes Waves es una productora, cantante y creadora visual nacida en Letonia y actualmente activa en distintos países de Europa, Cherry se ha convertido en una figura que destaca por su enfoque, en su música conviven el indie pop dreamy, el synthpop cinematográfico, el rock y el trip-hop con matices tribales, todo fusionado bajo una sensibilidad artística que prioriza el riesgo y la autenticidad.

La obra de Cherry Makes Waves se distingue por su habilidad para crear atmósferas envolventes, en las que cada canción funciona como un capítulo dentro de un universo propio. Esa cualidad cinematográfica no es casualidad: además de componer y producir, Cherry dirige y edita sus propios videoclips, construyendo un lenguaje visual que complementa y amplifica su propuesta musical. Su identidad artística está marcada por la experimentación, el juego con el tempo, la búsqueda de texturas sonoras poco convencionales y una voz capaz de moverse entre la vulnerabilidad etérea y la potencia expresiva.



Con Home By Eleven, Cherry Makes Waves entrega su proyecto más ambicioso hasta la fecha: un álbum que captura la energía inquieta de crecer, de buscar respuestas, de perseguir sueños con la misma intensidad con la que uno intenta llegar “a casa antes de las once”. Desde Ámsterdam, la artista letona—productora, vocalista y creadora audiovisual—construye un trabajo en el que el dance pop se transforma en una narrativa sobre el tiempo, la identidad y la velocidad emocional de la juventud.

A lo largo de once canciones, el disco despliega un universo sonoro vibrante: bajos que avanzan como pulsos eléctricos, sintetizadores que brillan como luces nocturnas y beats que sostienen una sensación de movimiento constante. Sin embargo, lo que distingue a Home By Eleven no es solo su capacidad para hacer bailar, sino la forma en que cada pista contiene un relato. Cherry hace del pop un vehículo para la memoria, para el vértigo de crecer y para ese instante en el que uno se reconoce a sí mismo en medio del caos.


El Track x Track de Home By Eleven

1. Yeah

“Yeah” abre el álbum con una explosión de energía y drums, funcionando como un manifiesto sonoro con sintetizadores que brillan como luces de neón y percusiones que marcan el ritmo de una noche que apenas comienza, convirtiendo el “Yeah” del título en un grito que empuja al oyente a adentrarnos en su propuesta.


2. One Level Higher

“One Level Higher” es un himno pop-electrónico. Aquí, Cherry construye una atmósfera futurista donde cada beat simboliza un paso hacia una mejor versión personal. La canción es un viaje de auto–elevación, donde se dejan atrás hábitos, personas o creencias que impiden crecer, y se abraza la idea de “subir un nivel”, tanto en lo emocional como en lo espiritual. Su voz navega entre capas de sintetizadores y arreglos que evocan misterio, como si la canción fuera el soundtrack para avanzar en cámara lenta hacia un destino inevitable.


3. Regulate Your Mess

En “Regulate Your Mess”, Cherry mezcla humor ácido, lucidez emocional y un sonido vibrante. Es un tema que combina actitud con un toque juguetón, mientras la artista canta desde una posición de claridad: ella no tiene intención de cargar con dramas ajenos. El track vibra con texturas electrónicas que se agitan y se reorganizan, imitando precisamente el proceso de “regular” lo que está fuera de control.


4. Home by Eleven

“Home by Eleven” es una pieza melancólica disfrazada de una balada electrónica luminosa. Entre sintetizadores ochenteros, la canción retrata esa sensación de regresar antes de tiempo, ya sea literal o emocionalmente: volver cuando la noche aún promete cosas, o retirarse cuando una relación ya no vibra igual. Cherry construye una narrativa donde la soledad no es un destino triste, sino un espacio íntimo de reflexión. Con atmósferas suaves, pads etéreos y una interpretación vocal energeticamente vulnerable, la canción captura el instante en el que decides proteger tu energía, incluso si eso significa irte antes de que alguien note tu ausencia.


5. Bisket Full

“Bisket Full” es pura picardía y sensualidad electrónica. Con un beat vibrante y melodías brillantes, Cherry convierte la metáfora del “bisket full” en un retrato juguetón del deseo: un hombre tan irresistible que es literalmente un canasto lleno de galletas. El tema gira alrededor de decisiones impulsivas, riesgos apasionados y ese estado mental electrificado que aparece cuando el deseo manda sobre la razón. La producción visual refuerza su intención ligera y divertida, y la vocal de Cherry se luce con dinamismo y actitud, capturando la esencia de una atracción que es imposible ocultar o racionalizar.


6. Dancing Like I Know Ya

“Dancing Like I Know Ya” se siente como ese momento en el que te cruzas con alguien por primera vez, pero tu cuerpo actúa como si lo conociera desde siempre. La instrumentación rítmica y luminosa refleja la sincronía entre dos energías que se encuentran sin necesidad de palabras. Es un tema seductor, festivo y un poco nostálgico, que evoca la magia inexplicable de una noche que fluye con naturalidad y que solo puede capturarse bailando.


7. Kids Chasing Clocks

En “Kids Chasing Clocks” nos adentra a una pieza llena de arpegiadores y un groove futurista, es una reflexión profunda envuelta en texturas dream-pop: una mirada a la juventud intentando alcanzar el tiempo, querer crecer demasiado rápido o luchar contra el miedo a quedarse atrás. La canción mezcla sensibilidad y una vibra que amplifica el sentimiento de correr sin saber exactamente hacia qué. Cherry canta con una ternura melancólica, recordando que todos hemos sido niños persiguiendo relojes, intentando atrapar momentos que inevitablemente se escapan. Es uno de los temas más emotivos del álbum, con una belleza tranquila y una producción que se siente como un sueño suspendido.


8. Bloody Mary

“Bloody Mary” es un estallido dramático y oscuro dentro del álbum, mezclando elementos de electropop con una narrativa que roza lo mitológico. Cherry juega con la figura del Bloody Mary como metáfora de enfrentar miedos internos o versiones pasadas de uno mismo que resurgen cuando menos lo esperas. La canción combina tensión, misterio y una sensualidad peligrosa, como entrar en una habitación roja iluminada por neón. Voces procesadas, pulsos rítmicos-electronicos y arreglos hacen de este tema una experiencia casi ritualista.


9. Sad on Internet

Con una mirada aguda a la cultura digital, “Sad on Internet” captura la contradicción emocional de sentirse triste en un espacio donde todo parece diseñado para la alegría superficial. Cherry explora la vulnerabilidad online, los filtros emocionales y la necesidad de mostrarse bien aunque por dentro todo esté desordenado. Su voz combina brillo pop con texturas más oscuras que simbolizan lo que se esconde detrás de la pantalla. Es un himno de sinceridad contemporánea, donde la artista retrata la fragilidad de la era hiperconectada.


10. Sea

“Sea” es una inmersión sonora en emociones profundas. Como su nombre lo sugiere, la canción fluye con ondulaciones melódicas y capas sonoras que se expanden como mareas, creando un ambiente introspectivo y conmovedor. Cherry utiliza el mar como metáfora de libertad, inmensidad y también de vulnerabilidad: un lugar donde podemos perdernos, limpiarnos o renacer. Su interpretación vocal es suave, casi acuática, como si flotara entre las olas. Es un track contemplativo, ideal para quienes buscan un momento de pausa emocional.


11. High & Dry

Cerrando el álbum, “High & Dry” ofrece una mezcla de desolación emocional y resiliencia. La canción describe el sentimiento de ser abandonado, el proceso íntimo de reconstruirse después de una decepción. Aunque está cargada de melancolía, la producción mantiene una claridad futurista, como si Cherry cantara mirando hacia un horizonte donde todavía hay esperanza. Su voz suena frágil y firme a la vez, transmitiendo la dualidad de aceptar el dolor y transformarlo en fuerza.


En conjunto, Home by Eleven se presenta como un álbum debut que no revela el universo creativo de Cherry, cada pista funciona como una ventana distinta a su sensibilidad artística: luminosa, inquieta, oscura, introspectiva y profundamente humana. A través de ritmos vibrantes, atmósferas futuristas y una narrativa que va de la euforia a la vulnerabilidad, Cherry logra capturar el vértigo de crecer sin dejar atrás la curiosidad infantil que impulsa a seguir soñando. El resultado es un trabajo cohesivo y cargado de personalidad.



KYTES y el impulso del “Indie Rave”: Una década redefiniendo la escena europea

KYTES y el impulso del “Indie Rave”: Una década redefiniendo la escena europea

Desde su surgimiento en 2015, KYTES el trío alemán integrado por Michael Spieler, Kerim Öke y Timothy Lush ha consolidado una propuesta refrescante del panorama europeo, llevando su sonido desde los clubes de Múnich hasta escenarios internacionales mientras construyen una comunidad fiel a su identidad sonora.

Lo que distingue a KYTES es una complicidad que se refleja en una música que equilibra libertad creativa y un entendimiento profundo entre ellos, una fórmula que les ha permitido afinar su propio camino sin depender de tendencias externas. Desde 2018 publican su obra bajo su sello Frisbee Records.



Con el tiempo, KYTES han definido su propio concepto musical: “Indie Rave”, un estilo donde confluyen la energía del indie con la vibra y electrónica de la cultura rave. Este híbrido genera una identidad sonora que se percibe tanto en sus grabaciones como en sus presentaciones en vivo: conciertos que navegan entre ganchos pop para cantar a gritos, secciones electrónicas pulsantes y momentos acústicos íntimos que revelan la sensibilidad del trío.

Su nuevo sencillo, “Cope”, profundiza en uno de los temas más actuales: cómo lidiamos con el constante flujo de malas noticias que bombardea nuestras pantallas. Con un ritmo veloz, hipnótico y casi reggaetonero, la canción explora la autocrítica, la ansiedad y las espirales de doomscrolling que definen la vida digital moderna. Guitarras y sintetizadores se entrelazan de forma orgánica, mientras la voz de Michael Spieler sorprende con matices inesperados y memorables, reafirmando la capacidad de la banda para reinventarse sin perder su esencia.

El camino de KYTES se encamina ahora hacia un nuevo capítulo con el lanzamiento de su próximo álbum, Indie Rave, previsto para el 31 de julio de 2026. KYTES encarna la posibilidad de construir un mundo sonoro propio, libre de etiquetas rígidas. Su propuesta es una invitación a dejarse llevar por el ritmo, la emoción y la honestidad de una banda que sigue reinventándose sin perder de vista quiénes son.