Pop Rock

Quiet as a Mouse y la honestidad de seguir adelante: Un viaje por Nostalgia is fine…but…

Quiet as a Mouse y la honestidad de seguir adelante: Un viaje por Nostalgia is fine…but…

Quiet as a Mouse (QAAM) es el proyecto musical liderado por el cantautor Alex Moran, cuya trayectoria personal y geográfica ha marcado directamente la evolución de su propuesta sonora. Nacido en Londres, criado en Edimburgo y radicado en Brisbane, Australia desde 2019, Moran ha desarrollado una discografía que explora las fronteras del indie rock, el post-punk, el alt-country y el grunge.

Durante su periodo en Escocia, la agrupación comenzó a hacerse de un espacio en la escena independiente británica mediante presentaciones junto a bandas como Hinds, The Orwells, Palma Violets, The Big Moon y The Orielles. Su trabajo de estudio llamó la atención de productores como Liam Watson (ganador del Grammy por Elephant de The White Stripes) y Marcus Mackay (famoso por sus trabajos con Frightened Rabbit y Snow Patrol).



El 29 de mayo de 2026, Quiet as a Mouse lanzó su segundo álbum de larga duración, Nostalgia is fine…but…, distribuido en plataformas digitales y con una edición limitada en formato vinilo (en variantes translúcida roja y blanca).

El álbum consta de 10 canciones que abordan temas sobre la vulnerabilidad, el paso del tiempo, el crecimiento personal y la aceptación del cambio, distanciándose del sentimentalismo idealizado para ofrecer una perspectiva más madura sobre el pasado.


EL TRACK X TRACK DE “Nostalgia is fine…but…

1.- “Miss Melody”

Un inicio de álbum íntimo y envolvente que arranca con un rasgueo acústico pausado para transformarse progresivamente en una pieza de indie-pop seductora y matizada, sirviendo como carta de presentación para el peculiar color vocal y el lirismo cercano de Alex Moran. La canción tiene elementos de bandas de los 2000´s con una sensación intima y lo-fi.


2.- “Cocaine Soul”

En Cocaine Soul, Alex nos lelva un blues marcado hacia el rock de aire de taberna, el tema rompe la quietud inicial mediante guitarras de tinte azucarado e influencias del blues, transmitiendo el dinamismo e ímpetu de pasar de una conversación solitaria a la energía de un track influenciado por el rock clasico.


3.- “Peter Pan”

Considerada la pieza central del álbum, es una composición melódica y cinematográfica construida sobre la tensión de aferrarse a la juventud frente a la aceptación de la madurez, destacando por sus guitarras texturizadas y un trasfondo tanto introspectivo como empoderador. Con una sensación de Rock de los noventa, con ese estilo garage pero melodias Pop la canción mantiene el estilo que Alex nos viene presentando.


4.- “From… To”

Una balada de corte melancólico y cadencia suave que evoca la estética de bandas como Sparklehorse, apoyándose en la sutileza instrumental y la contención para narrar historias teñidas de añoranza y tranquilidad. La canción nos acurruca en unos versos suaves con guitarra acústica, mientras pequeños destellos armonicos van acompañando la evolución de la canción, hasta ahora mi favorita del disco.


5.- “1999”

Construida alrededor de un estribillo con una fuerte carga generacional, la canción critica de manera abierta la incapacidad de vivir en el presente mientras despliega arreglos rítmicos de indie rock directo. La canción regresa a este estilo de banda de garage con tintes pop que nos encantó en canciones pasadas, la parte vocal es suave y acompaña sutil y nostálgicamente el estilo de Alex.


6.- “Paracetamol”

Con un riff encantador “Paracetamol” mantenie la cohesión temática del álbum, este tema aborda la vulnerabilidad y el malestar cotidiano mediante una estructura de guitarras envolventes que equilibran la crudeza emocional con la claridad en las interpretaciones vocales.


7.- “The Man I Am”

Un corte cargado de actitud garage rock y ecos de power pop al estilo de Lou Reed o Blur, caracterizado por sus ganchos rítmicos, distorsión de guitarra y referencias contradictorias que exploran la identidad con desparpajo y energía.


8.- “Dolls Eyes”

“Dolls Eyes” nos regresa a este estilo mas acústico del proyecto, una pieza emocionalmente impredecible que comienza como una balada costera pausada y delicada para transformarse gradualmente en una un coro garage con una narrativa sumamente cruda e íntima.


9.- “Comfort Food”

Profundiza de lleno en la amargura del recuerdo y los costos emocionales de la nostalgia, presentando una voz que contrasta la incomodidad de la añoranza con arreglos instrumentales que sostienen la tensión, guitarras acústicas, guitarras distorsionadas, una voz con un color particular y un solo que nos sorprende y que pudiese salir de los noventa, de esos primeros discos de andas como Coldplay.


10.- “White Picket Fence”

El cierre del disco entra con un bajo lleno de groove que no habíamos visto en el disco, poco a poco la energía de la canción crece para llevarnos a un coro guitarrero.


Quiet as a Mouse entrega en Nostalgia is fine…but… una obra cargada de nostalgia noventera, sentido del humor y crudeza emocional. Alex Moran demuestra ser un letrista influenciado por los músicos de una generación que ama las guitarras crudas y la emocionalidad, capaz de transformar el nomadismo de su propia vida en una conversación cercana y universal sobre lo que significa crecer, amar y soltar. Un álbum imprescindible para quienes buscan en el rock independiente historias honestas que resuenen mucho después de que se apague el último acorde.



Slow Joy explora el peso de volver a sentir en “Feel It All Again”

Slow Joy explora el peso de volver a sentir en “Feel It All Again”

Slow Joy, proyecto musical de Esteban Flores, continúa desarrollando su propuesta de rock alternativo con “Feel It All Again”, una de las canciones incluidas en su segundo álbum de estudio, Esteban Flores. El tema forma parte de un disco de 11 canciones en el que el músico aborda cuestiones relacionadas con el duelo, la incertidumbre, el desapego y las dificultades de avanzar cuando algunas experiencias siguen presentes.

La canción se integra en el universo sonoro que Flores ha construido alrededor de Slow Joy, donde confluyen elementos de shoegaze, emo, rock alternativo y post-rock. Una de las características de este proyecto es el contraste entre momentos de gran intensidad instrumental y pasajes más expuestos, una dinámica que permite que las letras mantengan un papel central. En “Feel It All Again”, esa combinación sirve para acompañar una reflexión marcada por la vulnerabilidad y por la posibilidad de enfrentarse nuevamente a emociones que parecían haber quedado atrás.



El propio título del tema plantea una idea sencilla pero significativa: volver a sentirlo todo. Dentro del contexto de Esteban Flores, la frase puede relacionarse con el proceso de aceptar que superar una experiencia no necesariamente significa dejar de sentir sus consecuencias. El álbum explora precisamente esa tensión entre soltar aquello que no puede controlarse y aprender a convivir con sus efectos.

“Feel It All Again” se sitúa dentro de la estética característica de Slow Joy, construida a partir de guitarras de fuerte presencia, producción atmosférica y una interpretación vocal que mantiene un componente emocional directo. El resultado evita separar completamente la intensidad del rock de los momentos más íntimos, haciendo que ambos extremos formen parte de una misma experiencia.

Esteban Flores fue producido por Brett Romnes y cuenta con la participación de distintos colaboradores en la composición, entre ellos Josh Varnadore, Blake Gamel y Matt Malpass. El álbum también incluye una colaboración con la banda de emo Pool Kids en “I Lied (When I Said I’m Alright)”. Estas participaciones amplían un proyecto que, aunque mantiene una identidad definida, incorpora diferentes matices dentro de su propuesta alternativa.

“Feel It All Again” también adquiere mayor significado al observar la evolución de Slow Joy. El disco llega después de A Joy So Slow At Times I Don’t Think It’s Coming, álbum debut de 2025 que ayudó a establecer a Flores dentro de la escena alternativa. Mientras aquel proyecto representaba una etapa de exploración personal, su segundo trabajo profundiza en la idea de crecer, dejar atrás determinadas experiencias y aceptar que algunas emociones pueden regresar.


Ecos del laberinto: Cuando romper el círculo es la única salida

Ecos del laberinto: Cuando romper el círculo es la única salida

El concepto de los ciclos en las relaciones humanas aquellas dinámicas donde el orgullo, la frustración y los malentendidos parecen no tener fin es el eje central de “CICLO”, el tercer capítulo conceptual que forma parte del próximo EP de J Rochet, titulado NADA DURA PA SIEMPRE. En esta ocasión, el artista puertorriqueño se acompaña de su compatriota Kristal Fonrodona, logrando un contraste vocal que aporta una capa adicional de profundidad emocional a la obra.

Inspirado en conflictos afectivos reales, el sencillo aborda el desgaste de mantener un vínculo donde la línea entre retener y dejar ir se vuelve difusa. Lejos de ofrecer una narrativa lineal o una resolución clara, la composición retrata la sensación de estar atrapado en una repetición constante, reflejando cómo ciertos patrones emocionales persisten a pesar del esfuerzo por superarlos.



En el apartado musical, la canción lleva el sello distintivo del sonido Anti-Pop de J Rochet producido junto a Sonic Lee, el cual busca deconstruir las estructuras tradicionale del pop convencional. El resultado es una amalgama sónica que combina baterías distorsionadas, sintetizadores pesados y guitarras prominentes con una sensibilidad melódica accesible, un acercamiento estilístico que la crítica ha llegado a comparar con la aspereza textural del rock alternativo contemporáneo.

La incorporación de Kristal Fonrodona en las voces dota al tema de un diálogo natural y fluido. La interpretación de ambos artistas evita los clímax melodramáticos innecesarios, optando en su lugar por una ejecución contenida que refuerza la atmósfera de tensión y movimiento circular propia de la letra.

Fiel al enfoque multimedia que caracteriza al proyecto de J Rochet, “CICLO” se complementa con un videoclip de fuerte carga narrativa. Siguiendo la línea de entregas anteriores, la pieza audiovisual continúa expandiendo un universo conceptual donde los sueños del protagonista son analizados para descifrar sus miedos más profundos, utilizando en esta ocasión la premisa de una cita fallida a través de aplicaciones de citas para ilustrar las inseguridades y la incomodidad de la vulnerabilidad moderna.


La frescura rítmica de Cat Ryan destacada en Free From This

La frescura rítmica de Cat Ryan destacada en Free From This

Surgida en Newcastle Upon Tyne, la alineación Cat Ryan fue concebida por la compositora y multiinstrumentista Mary-Anne Murphy. El proyecto se consolidó con la incorporación de Jake Waller-Doyle en la guitarra principal, Charlie Radford en la batería y Dan Wright en el bajo y teclados. Desde el lanzamiento de su sencillo debut Mannerism en marzo de dos mil veinte, la banda dejó una impresión duradera en el circuito de su ciudad natal.

Su propuesta les ha valido el reconocimiento en emisoras como BBC Radio 1, Radio 6 y Radio X. El grupo ha compartido escenario con actos como Sundara Karma, Alfie Templeman y Sprints, además de presentarse en festivales como Kendal Calling, Truck Festival y Y NOT, a cuyo escenario principal regresan en el verano de dos mil veinticinco. Este camino se respalda con su EP debut King of the World publicado en dos mil veintitrés.



Dentro de esta trayectoria de crecimiento continuo se enmarca la difusión de su canción titulada Free From This. La composición se define como una entrega de indie pop enriquecida con sutiles tintes de indie rock en su arquitectura. La pista se despliega sobre un ritmo divertido que envuelve al oyente y te hace bailar a su ritmo, manteniendo una estructura clara y un ensamble instrumental sumamente equilibrado.

La ejecución del tema destaca por una parte vocal dinámica que le da un buen toque a la mezcla general. Esta interpretación guía la marcha del corte sin recargar la producción, permitiendo que la sección rítmica y las guitarras dialoguen con soltura. Con la presentación de Free From This, la agrupación Cat Ryan reafirma la solidez de su ensamble y la claridad de su visión musical.


La honestidad pop-rock de Astrid Yan se afirma en Aquí Ya No

La honestidad pop-rock de Astrid Yan se afirma en Aquí Ya No

La cantautora mexicana Astrid Yan, originaria de Chiapas y afincada en la Ciudad de México, construye su propuesta combinando la narrativa personal con la energía del pop-rock de los años dos mil. Sus composiciones abordan el desamor, la sanación emocional y el difícil proceso de priorizarse a uno mismo. A través de este marco, la autora transforma vivencias dolorosas en discursos de libertad personal.

Escribiendo e interpretando sus temas, la creadora combina letras vulnerables con melodías memorables y guitarras expresivas sobre una base de instrumentación en vivo. Este enfoque sostiene el lanzamiento de los sencillos de su álbum debut, Limerente. La obra se presenta como un proyecto íntimo y firme enfocado en el autodescubrimiento tras el cierre de distintas etapas.



Dentro de este recorrido de revelaciones musicales se sitúa la difusión de su sencillo titulado Aquí Ya No. La canción se despliega sobre un ritmo interesante que sostiene el tema con fluidez, creando una atmósfera muy amena. Su estructura da forma a un rock-pop ligero con buenos ganchos y fácil de oír que mantiene un desarrollo instrumental claro y equilibrado.

El arreglo de la pista está diseñado para que la construcción sonora le permita brillar a la voz de la artista en cada verso. La interpretación vocal guía la narrativa con soltura, ensamblándose con precisión junto al acompañamiento rítmico sin recurrir a artificios de estudio. Con la entrega de Aquí Ya No, la propuesta de Astrid Yan confirma la solidez de su búsqueda creativa.


El pulso cálido de Jason Matu florece en The Returning of the Leaves

El pulso cálido de Jason Matu florece en The Returning of the Leaves

Conocido como el abogado cantor de folk de Bushwick, Jason Matu ha recorrido una ruta vital singular desde las Montañas Encantadas del oeste de Nueva York. Nieto del líder de los Polish Cowboys de Ellicottville, su entorno rural inicial dio paso a un trayecto que cruzó Kentucky hasta afincarse en Brooklyn. Su inclinación musical se despertó formalmente durante sus años de derecho, donde comenzó a componer y tocar el bajo en la agrupación Candidate.

En esa etapa en Lexington, el autor inició una colaboración sostenida con el productor Justin Craig, nominado al Grammy. Tras ese periodo en el rock de ensueño, el músico sumó esfuerzos junto a Adam Kruckenberg en la banda Shapes on Tape. Toda esa experiencia acumulada en distintas alineaciones le ha permitido consolidar una mirada propia sobre la canción, articulando influencias folclóricas y alternativas sin recargar la estructura de sus composiciones.



Dentro de este catálogo de trayectorias cruzadas se presenta la canción titulada The Returning of the Leaves. La pieza se configura como una propuesta de rock ligero con tintes pop, sosteniendo una marcha clara y accesible. La producción de la pista incorpora tonos dulces y un atinado toque retro que le otorga un cuerpo sonoro muy limpio, evitando los adornos innecesarios para centrar la atención en la calidez de su arquitectura instrumental.

El aspecto central en la ejecución reside en una voz aguda y brillante que le da mucha alegría a la canción en todo momento. Esta interpretación vocal se ensambla con fluidez sobre la base rítmica, ofreciendo una experiencia en general muy amena. Con el lanzamiento de The Returning of the Leaves, Jason Matu demuestra su habilidad para transformar sus diversas vivencias en un formato musical sobrio, fresco y dotado de una personalidad bien definida.


El buen pop de Nadia Vaeh encuentra su pulso en Dressing

El buen pop de Nadia Vaeh encuentra su pulso en Dressing

La cantautora originaria de Atlanta, Nadia Vaeh, ganadora del premio IMA Vox Pop, ha trazado una propuesta identificada como poptimistic-rock. Su sonido integra influencias diversas que abarcan la herencia libanesa de su padre y ritmos absorbidos en la isla de Curazao. A través de composiciones narrativas, la creadora explora los altibajos de la salud mental y la complejidad de las relaciones humanas.

Tras perder a su madre por suicidio a los diecisiete años, la autora convirtió esa vivencia en un motor para generar conciencia sobre la salud mental. Su paso temprano por el modelaje y por un circo de Atlanta contribuyó a consolidar su presencia escénica y conexión con el público. Esta trayectoria ha recibido cobertura en publicaciones como LADYGUNN, Metal Magazine y The Atlanta Journal-Constitution.



Dentro de este contexto expresivo de concientización y dinamismo escénico se presenta la canción Dressing. La composición posee una clara esencia ligada a las propuestas más clásicas del pop tradicional, estructurada con solidez melódica. No obstante, la pista incorpora un buen toque de rock que le aporta un dinamismo constante a lo largo del desarrollo instrumental.

En el apartado de la ejecución, la voz de la intérprete complementa la instrumentación para otorgarle mucha personalidad al conjunto. Esta interacción vocal sostiene el sentido reflexivo que la artista busca ofrecer como un refugio seguro e inspirador para su audiencia. Con la publicación de Dressing, Nadia Vaeh reafirma un oficio firme basado en experiencias reales.


El ritmo retro de Alexandra John resuena en The World’s Winking at You

El ritmo retro de Alexandra John resuena en The World’s Winking at You

El dúo de hermanos gemelos Alexandra John, integrado por Liza y Weston Cain, consolidó su vínculo creativo desde su infancia en San Francisco dentro de una familia musical. Tras residir cinco años en Los Ángeles componiendo e interpretando, los autores decidieron reubicarse recientemente en la ciudad de Nashville. Su propuesta entrelaza ritmos contagiosos, narrativas sinceras y un pop nostálgico filtrado a través de un enfoque contemporáneo.

Nutridos por la influencia de referentes como Stevie Wonder, Blondie o Earth, Wind & Fire, los creadores canalizan la herencia del género retro junto con inspiraciones de la escena actual. En su catálogo previo figuran entregas como “Crazy Stupid Love” y “Thank U 4 Caring”, además de acompañar a David Archuleta en el tramo de la Costa Oeste de su gira. Esta experiencia acumulada respalda la solidez ejecutiva de su trabajo de estudio.



Dentro de esa búsqueda de equilibrio entre la memoria sonora y el dinamismo actual se enmarca la publicación de su sencillo titulado The World’s Winking at You. La pieza se edifica sobre un ritmo muy adictivo que recupera esos sintetizadores tan populares en el pop retro de décadas pasadas. La base instrumental suma además un toque rock bien integrado que aporta un cuerpo necesario al desarrollo de la pista.

El apartado de la ejecución destaca por una voz impecable dotada de un timbre encantador que le da un buen toque a la canción en cada compás. Esta presencia en el micrófono logra transmitir mucho de la canción, otorgando una identidad clara a la mezcla general. Con The World’s Winking at You, la formación Alexandra John confirma su habilidad para articular producciones bailables sin descuidar el oficio.


El horizonte pop de Yasmin Sydney que despegó con Mercy y Who I want to be

El horizonte pop de Yasmin Sydney que despegó con Mercy y Who I want to be

La joven intérprete Yasmin Sydney, originaria de Santa Monica, California, inicia su trayectoria oficial exponiendo un rango estilístico diverso en el panorama pop. Nutrida por influencias heterogéneas que van desde The Weeknd y Ariana Grande hasta el rock de Nothing But Thieves, la autora proyecta una propuesta abierta a géneros como el R&B, la acústica indie y el dance pop.

El debut formal del proyecto arranca con su primer corte de difusión titulado Mercy. La composición hace alarde de una buena producción que destaca por su clara esencia moderna, asentando sus bases en un pop contemporáneo con una marcada presencia de sintetizadores. Esta envolvente instrumentación, combinada con una interpretación vocal sólida por parte de la artista, hace que la pista suene genial de principio a fin.



El segundo movimiento del repertorio se consolida mediante la entrega titulada Who I want to be. La pieza transita sobre el mismo terreno conceptual de su predecesora, sosteniendo el estándar de producción pero inclinándose un poco más hacia el rock. Esta inflexión le añade una capa ligeramente más ruda a la arquitectura sónica, ofreciendo un contraste necesario dentro de la muestra.

A pesar de este matiz áspero en las guitarras, el corte logra mantener la esencia estética y melódica de la propuesta inicial de la autora. Con este par de lanzamientos, Yasmin Sydney presenta sus primeras credenciales en el estudio, demostrando un criterio claro para combinar la elegancia sintética con la solidez del sonido alternativo sin recargar los arreglos.


El pulso directo de Superfriends en la energía de Moths

El pulso directo de Superfriends en la energía de Moths

La historia de Superfriends comenzó en las habitaciones infantiles de Harry Atkinson y Jake Hughes, dos amigos de colegio formados en conciertos DIY. Tras incorporar a Matt Johnson y Mark Riley a su alineación definitiva, el grupo acumuló un recorrido con sencillos, varios EP y una presencia en Netflix. Este proceso de crecimiento constante culmina en el verano de dos mil veintiséis con el lanzamiento de su álbum debut titulado King Of The Moths.

El nuevo material expone la metamorfosis de la banda hacia un sonido más maduro, firme y singular dentro de su catálogo. Con un tono más oscuro que sus entregas previas, las canciones abordan la etapa de crecer a los treinta años entre relatos de soñadores de oficina, arrendadores villanos y criaturas antiguas. La figura central encarna el caos de la vida moderna y ese zumbido incesante que permanece en la mente cotidiana.



Dentro de este contexto de evolución se inscribe la presentación de su reciente tema de difusión titulado Moths. La entrega se desenvuelve con claridad en el terreno del rock ligero, apoyándose en una buena energía que sostiene la marcha instrumental de principio a fin. La estructura de la pieza prescinde de arreglos recargados, concentrándose en una propuesta ágil que capta de inmediato la atención del oyente.

El apartado de la ejecución destaca por una voz expresiva de corte rápido y dinámico que aporta soltura, haciendo la experiencia muy disfrutable. Este trabajo vocal complementa sus reflexiones sobre la amistad y la identidad, manteniendo la impronta que evoca a referentes del circuito independiente. Con el tema Moths, la agrupación Superfriends invita a su público a atravesar su propia transformación para salir renovado.