Nuevo Pop

Zepet presenta “Hasta Siempre y Después”, una canción sobre distancia, amor y permanencia

Zepet presenta “Hasta Siempre y Después”, una canción sobre distancia, amor y permanencia

El artista argentino Zepet, nombre artístico del cantautor, multiinstrumentista y productor Ezequiel Gurovich, presenta “Hasta Siempre y Después”, un single que marca un cambio significativo dentro de su trayectoria al convertirse en su primer lanzamiento escrito íntegramente en español. Con base en Buenos Aires y una trayectoria de colaboraciones internacionales, el músico construye en esta ocasión una canción de carácter personal a partir de una experiencia que terminó transformándose en una historia de vida compartida.

La canción tiene su origen en la relación a distancia que Zepet mantuvo con quien posteriormente se convertiría en su esposa. Mientras él vivía en Argentina y ella residía en Inglaterra, ambos atravesaron meses marcados por las pantallas y la diferencia horaria. La distancia terminó con un viaje que cambió las circunstancias de la relación y, años más tarde, con su matrimonio. Zepet escribió “Hasta Siempre y Después” para ella y decidió publicarla durante su luna de miel como un regalo personal.



La canción se mueve entre indie pop, indie rock y alt pop, con una orientación claramente melódica. Sus referencias incluyen artistas como The 1975, Bandalos Chinos y Dayglow, aunque la composición mantiene un enfoque propio centrado en la voz y en el relato de la relación.

El eje de “Hasta Siempre y Después” es la separación, pero la canción evita presentarla únicamente como una experiencia de pérdida. La ausencia aparece vinculada a los recuerdos, las canciones y la presencia emocional de la persona que se encuentra lejos. La distancia funciona así como un elemento que pone a prueba la relación, pero también como parte de la historia que conduce hacia el encuentro.

El propio título resume esa dualidad. “Hasta siempre” puede entenderse como una promesa de permanencia, mientras que “y después” introduce una mirada hacia lo que todavía está por venir. La combinación de ambas expresiones sitúa la canción entre la nostalgia por lo vivido y la expectativa de continuar construyendo una vida en común. Los elementos del indie pop se encuentran con recursos del indie rock y el alt pop para crear un marco que permite que la historia permanezca en primer plano.

Sin recurrir a una narrativa de grandes conflictos, Zepet centra el single en una experiencia cotidiana pero significativa: descubrir si una relación puede sobrevivir a la distancia y convertirse posteriormente en una vida compartida. “Hasta Siempre y Después” encuentra su identidad precisamente en esa transición, utilizando el indie pop como vehículo para hablar de amor, separación, nostalgia y la posibilidad de un futuro en común.


Feenixpawl regresa con “Too Long” junto a ALBA

Feenixpawl regresa con “Too Long” junto a ALBA

El dúo australiano Feenixpawl, formado por Aden Forté y Josh Soon, presenta “Too Long”, su primer lanzamiento en casi un año. Con una trayectoria consolidada dentro de la música electrónica, el proyecto vuelve con una producción que combina elementos de house y dance pop y cuenta con la participación vocal de la cantante y compositora sueca ALBA.

Feenixpawl alcanzó reconocimiento internacional con “In My Mind”, uno de los temas que marcó su entrada en la escena electrónica global. La canción, publicada originalmente en Axtone Records, alcanzó el número uno de Beatport, permaneció 12 semanas en la primera posición de las listas de clubes de ARIA y recibió una nominación al Grammy. Desde entonces, el dúo ha desarrollado una carrera caracterizada por presentaciones internacionales, colaboraciones y una producción constante dentro de diferentes vertientes de la música electrónica.



En “Too Long”, Feenixpawl recupera algunos de los elementos que han definido buena parte de su trayectoria. La producción se apoya en ganchos melódicos, una estructura orientada al baile y una atmósfera de carácter positivo. A esto se suman las voces de ALBA, que aportan un registro etéreo y emocional que se integra con la base electrónica del dúo.

La participación de ALBA añade además un vínculo con el ámbito del pop electrónico. La cantante y compositora de Estocolmo ha trabajado previamente con nombres como Zara Larsson, Icona Pop, Afrojack y Armin van Buuren, experiencia que se refleja en una interpretación diseñada para convivir con una producción de gran amplitud sonora, el sencillo incorpora recursos propios del dance pop, buscando una canción accesible sin abandonar la identidad electrónica de Feenixpawl. Los elementos vocales funcionan como uno de los principales puntos de conexión emocional del tema, mientras la producción mantiene el impulso rítmico.

“Too Long” se presenta así como una producción de dance pop de orientación melódica, donde los ganchos instrumentales de Feenixpawl y la voz de ALBA se combinan para crear un tema de carácter luminoso y bailable. Más que buscar reinventar su sonido, el dúo apuesta por reforzar los elementos que han acompañado su recorrido: melodías reconocibles, voces atmosféricas y una producción pensada para conectar tanto con el público de la música electrónica como con una audiencia más amplia.


FKJ y Lucy Park encuentran un momento de calma en “How Much Does It Take To Shift It All”

FKJ y Lucy Park encuentran un momento de calma en “How Much Does It Take To Shift It All”

El multiinstrumentista, productor y compositor francés FKJ continúa anticipando Tyber, su próximo álbum de estudio, con “How Much Does It Take To Shift It All”, una colaboración con la cantante londinense Lucy Park. La canción se mueve por un territorio sereno y atmosférico, construido a partir de una instrumentación cálida, grooves delicados y sutiles elementos electrónicos. Sobre esta base, la voz de Lucy Park aporta un componente soul que se integra con naturalidad en el universo sonoro de FKJ. El resultado es una pieza contenida, más interesada en crear una atmósfera que en buscar un impacto inmediato.

En el plano lírico, “How Much Does It Take To Shift It All” gira alrededor del paso del tiempo, la ambición y la presión de vivir constantemente con prisa. La pregunta que plantea el título funciona como punto de partida para una reflexión sobre cuánto puede cambiar una persona o una situación y qué precio tiene intentar avanzar demasiado rápido. En lugar de convertir esa inquietud en una canción angustiosa, FKJ y Park optan por un tono contemplativo que deja espacio para la pausa.



La colaboración también encaja dentro de la amplitud estilística que FKJ está mostrando con Tyber. El álbum, previsto para el 11 de septiembre de 2026, reúne composiciones orientadas al groove, instrumentales con influencias de jazz, exploraciones sonoras y canciones de estructura más directa. “How Much Does It Take To Shift It All” ocupa un lugar particularmente introspectivo dentro del repertorio anunciado, junto a otras colaboraciones con artistas como Baby Rose, Bas, Eryn Allen Kane y Labrinth.

Uno de los aspectos más interesantes del sencillo es precisamente su economía musical. FKJ no necesita sobrecargar el arreglo para generar profundidad: los espacios entre los elementos, el pulso relajado y la interacción vocal permiten que la canción conserve una sensación de amplitud. La producción funciona como un entorno en el que la voz puede desarrollarse sin competir con la instrumentación.

How Much Does It Take To Shift It All” representa así una faceta pausada de FKJ. No busca resolver las preguntas que plantea sobre el tiempo y la necesidad de avanzar, sino crear un espacio para contemplarlas. Dentro de la anticipación de Tyber, el sencillo funciona como una pieza breve y atmosférica que combina la precisión instrumental del francés con la expresividad vocal de Lucy Park, y que apuesta por la calma como respuesta posible a un mundo cada vez más acelerado.


Francisca Valenzuela “MALDITA”: rabia, vulnerabilidad y catarsis

Francisca Valenzuela “MALDITA”: rabia, vulnerabilidad y catarsis

La cantautora chilena Francisca Valenzuela presenta “MALDITA”, canción que da título a su séptimo álbum de estudio, publicado el 30 de julio de 2026 a través de su sello independiente, Frantastic Records. El disco surge de una experiencia profundamente personal relacionada con la maternidad y el posparto, abordada desde una perspectiva que se aleja de la representación idealizada de esa etapa y pone en primer plano emociones como la rabia, el agotamiento, la vulnerabilidad, el miedo y la contradicción.

La canción que abre el álbum establece desde su propio título una postura directa. “MALDITA” utiliza la idea de la maldición como recurso para expresar un estado emocional llevado al límite: la frustración no se dirige únicamente hacia las circunstancias externas, sino también hacia uno mismo, el pasado y las expectativas sociales. La letra convierte esa acumulación de emociones en una especie de descarga, haciendo que la canción funcione como una declaración de inconformidad y, al mismo tiempo, como una forma de liberar aquello que normalmente permanece oculto.



Musicalmente, Valenzuela combina una melodía accesible y contagiosa con una producción de mayor dramatismo. Las cuerdas de carácter cinematográfico, el piano y los ritmos contundentes generan una tensión que contrasta con la naturaleza casi juguetona de algunos pasajes. Esa combinación permite que el tema transite entre lo pop y una expresión más teatral y visceral, sin perder el protagonismo de la voz de Valenzuela.

Uno de los elementos centrales de “MALDITA” es precisamente esa contradicción entre forma y contenido. Mientras la instrumentación puede resultar dinámica e incluso atractiva desde una primera escucha, el discurso de la canción aborda sentimientos mucho más incómodos. La melodía funciona como vehículo para una experiencia de rabia y desconcierto, convirtiendo la canción en un espacio donde emociones aparentemente incompatibles pueden coexistir.

En el contexto del álbum, “MALDITA” adquiere además una dimensión más amplia. Valenzuela ha explicado que el proyecto busca cuestionar la imagen unidimensional y excesivamente romantizada de la maternidad, dando espacio a experiencias que con frecuencia quedan fuera de la conversación pública. El disco fue concebido desde un proceso personal marcado por la maternidad y el posparto, y busca ofrecer una narrativa alternativa sobre esa transformación.

La canción, por tanto, no necesita interpretarse únicamente como una pieza sobre la maternidad. Su lenguaje de frustración, ruptura y reafirmación también puede trasladarse a otras experiencias en las que una persona siente que ya no quiere continuar ocupando un determinado lugar o respondiendo a expectativas ajenas. En ese sentido, la rabia de “MALDITA” funciona también como una herramienta de recuperación de la propia voz.

El lanzamiento forma parte de una etapa especialmente significativa en la trayectoria de Valenzuela. MALDITA reúne 12 canciones y continúa una evolución artística que ha llevado a la cantante desde el pop y el rock hacia territorios más experimentales, electrónicos e introspectivos.


Winyah presenta “Spinning”, un nuevo paso en su evolución

Winyah presenta “Spinning”, un nuevo paso en su evolución

La banda estadounidense Winyah llega con “Spinning”, su segundo sencillo de 2026. Originario de Carolina del Sur y formado en 2023, el quinteto ha construido su propuesta alrededor de guitarras de carácter orgánico, ritmos dinámicos y una sensibilidad marcada por sus raíces sureñas. “Spinning” llega después de “Rat Race”, publicado en abril, y forma parte de una etapa de actividad especialmente intensa para el grupo. En plataformas digitales, el sencillo aparece como uno de los lanzamientos de 2026 de Winyah, junto a “Rat Race”, mientras que la banda también se encuentra trabajando en su segundo álbum.

Musicalmente, “Spinning” se mueve entre el indie rock y elementos asociados al jam rock, combinando guitarras con una base rítmica que mantiene una sensación constante de movimiento. La canción apuesta por melodías accesibles y una estructura que prioriza el impulso antes que la experimentación excesiva. La propuesta mantiene así una conexión con el sonido que Winyah ha desarrollado desde sus primeros lanzamientos.



En cuanto a su contenido, la canción gira alrededor de una sensación de movimiento y cambio. Ese enfoque encaja con una identidad artística que la banda ha relacionado anteriormente con las carreteras, la nostalgia por Carolina del Sur y las experiencias personales derivadas de crecer y salir de casa. El vínculo con su lugar de origen también está presente en el propio nombre del grupo, tomado de Winyah Bay, una referencia geográfica del Lowcountry de Carolina del Sur.

La trayectoria reciente de Winyah ayuda a contextualizar el lanzamiento. La banda ha pasado de sus primeros años en el circuito independiente a presentarse en festivales como Bonnaroo y Lollapalooza, además de realizar giras propias y acumular millones de reproducciones en plataformas digitales. “Spinning” también llega en medio de una agenda de conciertos activa. Durante agosto de 2026, Winyah comparte fechas con Penelope Road en distintas ciudades de Estados Unidos, mientras que su calendario incluye además presentaciones como parte de una gira que continúa expandiendo su alcance.

El lanzamiento resulta relevante, sobre todo, porque permite observar hacia dónde puede dirigirse Winyah después de Lot to Learn, su álbum de 2025. La propia banda ha descrito su próximo material como una evolución hacia una visión más definida, manteniendo al mismo tiempo los elementos que han caracterizado su sonido.

Sin recurrir a una transformación radical de su fórmula, “Spinning” funciona como una continuación natural de esa trayectoria: guitarras con presencia, energía de directo y melodías pensadas para permanecer en la memoria. Más que presentar una nueva identidad para Winyah, el sencillo consolida los rasgos que el grupo ha venido desarrollando mientras avanza hacia su siguiente etapa.


La fe urbana de Jai Rian cobra forma en Lemon

La fe urbana de Jai Rian cobra forma en Lemon

El compositor y artista de hip-hop radicado en Las Vegas, Jai Rian, ha construido una propuesta musical cimentada en vivencias profundas. Tras superar episodios cercanos a la muerte, adicciones y depresión, el autor encontró en su fe un propósito para canalizar sus testimonios. Desde su infancia a los ocho años comenzó a desarrollar su talento, enfocando sus textos en transmitir un mensaje de superación.

A lo largo de su trayectoria, el músico ha trabajado de la mano con reconocidos productores, ingenieros y compositores de la industria. Su catálogo incluye la preparación de su álbum titulado Dear America, un proyecto diseñado para aportar honestidad a la música cristiana. Esta transparencia lírica busca conectar de manera cercana con audiencias que han atravesado dificultades personales.



Dentro de este marco de creación y fe se sitúa la presentación de su canción titulada Lemon. La composición se configura como una propuesta pop con influencias urbanas, sosteniendo un desarrollo instrumental ágil. El tema se despliega sobre un ritmo atrapante y divertido que mantiene una estructura clara, logrando un equilibrio efectivo en todo su recorrido.

En el apartado de la interpretación, el corte destaca por presentar una voz con buen cuerpo que guía la composición con firmeza. La ejecución cuenta con un timbre adecuado para el género, permitiendo que la narrativa fluya con soltura sobre la base rítmica. Con la entrega de Lemon, Jai Rian reafirma la madurez de su búsqueda artística y espiritual.


Blond in Car presenta “How To Be a Mystery”, un nuevo adelanto de su próximo álbum GLIDER

Blond in Car presenta “How To Be a Mystery”, un nuevo adelanto de su próximo álbum GLIDER

Blond in Car, el proyecto musical de la compositora estadounidense Robin Schorr, continúa ampliando su propuesta dentro del dream pop con el lanzamiento de “How To Be a Mystery”, un sencillo que cuenta con la colaboración del cantante y compositor Jack Newsome. La canción representa el segundo adelanto de GLIDER, el próximo álbum de la artista, y reafirma una identidad sonora caracterizada por la combinación de melodías etéreas, sensibilidad pop y una producción de inspiración retro.

Producida por Jay Som, reconocida por su trabajo dentro de la escena indie, la pieza desarrolla una atmósfera envolvente a partir de sintetizadores, armonías vocales y una instrumentación contenida que sitúa las voces en el centro de la composición. El resultado es un paisaje sonoro que combina elementos del dream pop contemporáneo con influencias del pop alternativo, manteniendo un equilibrio entre la delicadeza melódica y una producción de acabado moderno.



En el plano temático, “How To Be a Mystery” gira en torno a la atracción que puede generar una persona percibida como inalcanzable. La letra explora conceptos como el deseo, la confianza y el magnetismo personal, mientras el intercambio vocal entre Robin Schorr y Jack Newsome aporta una dimensión narrativa que refuerza el carácter introspectivo de la canción. Más que ofrecer respuestas, el tema invita a reflexionar sobre la idealización y el misterio que rodean ciertas relaciones.

El sencillo da continuidad al camino iniciado con “Bad Dad”, primer adelanto de GLIDER, y forma parte de una nueva etapa creativa para Blond in Car. Tras consolidar una comunidad de seguidores gracias a sus composiciones originales y a sus interpretaciones con omnichord difundidas en redes sociales, Schorr continúa desarrollando una propuesta que combina influencias retro con una estética contemporánea y un enfoque centrado en la honestidad emocional.

Con “How To Be a Mystery”, Blond in Car ofrece un nuevo vistazo al universo sonoro de GLIDER, un trabajo que promete seguir explorando temas personales a través de una producción y una aproximación melódica que ha definido el estilo de la artista dentro de la escena indie actual.


Cesc Sansalvadó: entre la luz del Mediterráneo y la calma de las despedidas en “Salt On My Skin” y “Amor”

Cesc Sansalvadó: entre la luz del Mediterráneo y la calma de las despedidas en “Salt On My Skin” y “Amor”

La música de Cesc Sansalvadó encuentra su fuerza en los detalles pequeños: una conversación, un recuerdo, una sensación difícil de explicar o esos momentos de transición donde las emociones aparecen con mayor claridad. El cantautor radicado en la Costa Brava ha construido una propuesta cercana que combina indie pop y folk contemporáneo, utilizando la sencillez como una herramienta para explorar las experiencias humanas desde una perspectiva honesta y cálida.

Después de iniciar su camino como músico callejero en Barcelona y desarrollar una identidad propia con proyectos como Homeward e I Should Have Done It Before (ISHDIB), Sansalvadó continúa creando canciones donde la conexión emocional ocupa el centro de la composición. Su trabajo se caracteriza por una instrumentación orgánica y una narrativa personal que busca generar un vínculo directo entre la canción y quien la escucha.



En “Salt On My Skin”, el artista presenta una pieza con una energía más luminosa y abierta. La canción, incluida en su EP del mismo nombre, combina elementos de folk-pop con una producción rítmica que evoca la atmósfera mediterránea. El mar, la distancia y el regreso aparecen como imágenes centrales dentro de una historia que reflexiona sobre la memoria, los vínculos y la sensación de encontrar nuevamente aquello que nos conecta con un lugar o una persona.

La composición transmite una sensación de movimiento, como un viaje por paisajes costeros donde la emoción y la naturaleza se mezclan. Su melodía contagiosa y su producción cálida permiten que el tema funcione como una canción de verano, pero debajo de esa luminosidad existe una reflexión sobre la nostalgia, la transformación y la importancia de los momentos que dejan huella.



Por otro lado, “Amor”, canción encargada de cerrar el EP Slow Dive, muestra una faceta más introspectiva del compositor. A diferencia de la energía expansiva de “Salt On My Skin”, este tema se adentra en los instantes silenciosos que preceden una separación, cuando dos personas reconocen que continuar desde la distancia puede ser una forma de cuidarse.

Dentro de un ambiente de indie folk tranquilo y contemplativo, Sansalvadó explora la idea de que el amor no siempre termina con una ruptura, sino que puede transformarse en algo más sereno. “Amor” habla de elegir la paz sobre el conflicto, de proteger aquello que fue saludable y de permitir que una relación deje una enseñanza sin convertirse en una fuente de daño.

Ambas canciones muestran dos caras complementarias del universo de Cesc Sansalvadó. Mientras “Salt On My Skin” observa la emoción desde la libertad, el viaje y la conexión con el paisaje, “Amor” mira hacia la aceptación, la madurez emocional y los cambios inevitables de la vida. Juntas revelan a un artista interesado en capturar no solo grandes momentos, sino también esas pequeñas transiciones donde las personas descubren quiénes son y hacia dónde quieren avanzar.

Con una propuesta basada en la sensibilidad, la cercanía y la autenticidad, Cesc Sansalvadó continúa construyendo canciones que encuentran belleza tanto en la alegría como en la despedida, recordando que las emociones más profundas muchas veces aparecen en los momentos más tranquilos.


Danny Garibay: canciones que encuentran belleza en las despedidas y la verdad en la introspección

Danny Garibay: canciones que encuentran belleza en las despedidas y la verdad en la introspección

Danny Garibay apuesta por experiencias personales y encuentran fuerza en la sencillez, explorando el amor, la pérdida y esos momentos silenciosos que muchas veces pasan desapercibidos, pero que terminan definiendo quiénes somos. Criado en el sureste de Los Ángeles, Garibay ha construido una propuesta que une las tradiciones de la música mexicana y la americana con una sensibilidad profundamente contemporánea. Como productor, compositor, ingeniero y guitarrista, lidera un proyecto que reúne a un ensamble de músicos y vocalistas para dar vida a canciones donde cada arreglo está al servicio de la historia.

Dos de sus lanzamientos más representativos, “Despedidas” y “Blame”, muestran distintas facetas de esa búsqueda artística.



En “Despedidas”, Garibay reflexiona sobre el acto silencioso de decir adiós. Más que una canción sobre el fin de una relación, aborda el proceso de dejar atrás las versiones de nosotros mismos que ya no nos representan. Inspirada en una experiencia profundamente personal, la pieza habla de transformación con delicadeza, esperanza y aceptación, recordándonos que crecer también implica aprender a soltar.



Por otro lado, “Blame” explora el espacio entre el amor, la responsabilidad y las historias que construimos para explicar aquello que se rompe. En lugar de señalar culpables, la canción invita a mirar hacia adentro y reconocer la complejidad de las relaciones humanas. Con una interpretación contenida y una producción íntima, Garibay propone una reflexión sobre la vulnerabilidad y la dificultad de aceptar que, muchas veces, no existen respuestas simples.

La música de Danny Garibay evita el dramatismo y encuentra su mayor fortaleza en la autenticidad. Sus composiciones no buscan ofrecer conclusiones definitivas, sino abrir un espacio para que cada oyente encuentre sus propias respuestas. Esa combinación de influencias entre la música mexicana y la americana, sumada a una narrativa profundamente personal, da como resultado un proyecto que conecta desde la emoción y la experiencia compartida.


El horizonte pop de Yasmin Sydney que despegó con Mercy y Who I want to be

El horizonte pop de Yasmin Sydney que despegó con Mercy y Who I want to be

La joven intérprete Yasmin Sydney, originaria de Santa Monica, California, inicia su trayectoria oficial exponiendo un rango estilístico diverso en el panorama pop. Nutrida por influencias heterogéneas que van desde The Weeknd y Ariana Grande hasta el rock de Nothing But Thieves, la autora proyecta una propuesta abierta a géneros como el R&B, la acústica indie y el dance pop.

El debut formal del proyecto arranca con su primer corte de difusión titulado Mercy. La composición hace alarde de una buena producción que destaca por su clara esencia moderna, asentando sus bases en un pop contemporáneo con una marcada presencia de sintetizadores. Esta envolvente instrumentación, combinada con una interpretación vocal sólida por parte de la artista, hace que la pista suene genial de principio a fin.



El segundo movimiento del repertorio se consolida mediante la entrega titulada Who I want to be. La pieza transita sobre el mismo terreno conceptual de su predecesora, sosteniendo el estándar de producción pero inclinándose un poco más hacia el rock. Esta inflexión le añade una capa ligeramente más ruda a la arquitectura sónica, ofreciendo un contraste necesario dentro de la muestra.

A pesar de este matiz áspero en las guitarras, el corte logra mantener la esencia estética y melódica de la propuesta inicial de la autora. Con este par de lanzamientos, Yasmin Sydney presenta sus primeras credenciales en el estudio, demostrando un criterio claro para combinar la elegancia sintética con la solidez del sonido alternativo sin recargar los arreglos.